La construcción de la Vía Rápida Juan Pablo II (Pista Nueva) avanza en Lima Sur y representa una de las intervenciones urbanas más ambiciosas de los últimos años en la capital.
El proyecto, impulsado por la Municipalidad de Lima y ejecutado a través del Fondo Metropolitano de Inversiones (Invermet), tiene como objetivo principal descongestionar el tráfico en los distritos de San Juan de Miraflores y Villa María del Triunfo, dos de las zonas que más sufren el colapso vehicular en horas punta.
La obra comprende la intervención total de 4,96 kilómetros de vía, desde la avenida Central hasta la av. 26 de Noviembre. En este tramo se amplía la calzada a tres carriles por sentido, incorporando pavimento rígido de alta resistencia, una solución pensada para soportar el flujo incesante de vehículos que transitan diariamente por el sector.
Uno de los aspectos más novedosos de este proyecto es la inclusión de tres pasos a desnivel elevados. Estas estructuras se ubican en puntos clave sobre las avenidas San Juan, José Carlos Mariátegui y Villa María. Su función es clara: eliminar cruces semaforizados y conflictivos, permitiendo una circulación continua y fluida, lo que reducirá de manera significativa los tiempos de desplazamiento para miles de conductores y pasajeros.
Los viaductos utilizan tecnología moderna, con muros de contención, estribos, pilares y vigas de concreto armado y metal, lo que busca garantizar no solo eficiencia en la ejecución, sino también durabilidad ante la alta demanda.
El plan de intervención no solo apunta al tránsito vehicular. Más de 117.000 metros cuadrados de calzada están siendo rehabilitados, junto con la mejora de bermas laterales, veredas de concreto y pavimento adoquinado. Estas mejoras impactan directamente en la movilidad peatonal y buscan generar espacios más seguros y accesibles para quienes transitan a pie.
Además, se incluye una ciclovía, la reubicación de 20 semáforos en cruces estratégicos y la implementación de señalización horizontal y vertical, en un intento de ordenar el flujo y reducir los riesgos asociados a la alta densidad de vehículos y peatones.
El componente ambiental tampoco ha sido dejado de lado. El proyecto contempla el tratamiento y recuperación de más de 11.900 metros cuadrados de áreas verdes, una intervención que aspira a mejorar el entorno urbano y la calidad del aire en una de las zonas más densamente pobladas de Lima.
La inversión total asciende a 311 millones de soles y, según estimaciones oficiales, beneficiará directamente a más de 1,5 millones de personas. La expectativa es reducir la congestión, optimizar la conectividad y transformar la experiencia cotidiana de desplazamiento en Lima Sur.
En el marco de una supervisión reciente, el alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, insistió en la necesidad de que el Ejecutivo transfiera los fondos para la adquisición de 40 mil cámaras de videovigilancia, destinadas a reforzar la seguridad en el transporte público. También solicitó la autorización del Ministerio de Transportes y Comunicaciones para iniciar la marcha blanca del tren Lima–Chosica, en beneficio de los usuarios de Lima Este.