Dos trabajadores mineros fueron hallados muertos con heridas de bala en el sector San Ignacio de La Rinconada, en la provincia de San Antonio de Putina (Puno), el pasaro miércoles. Los cadáveres fueron localizados en la vía pública aproximadamente a las 4:30 p.m. por agentes de la comisaría de la zona.
Los cuerpos estaban envueltos en mantas, atados con sogas y cubiertos con sacos de polietileno. También presentaban signos de violencia, de acuerdo con el reporte oficial de la Policía Nacional del Perú.
Testigos indicaron que en la madrugada se escucharon múltiples disparos dentro de un socavón, lo que podría significar el ataque ocurrió dentro de la mina y posteriormente los cuerpos fueron trasladados al exterior. Las autoridades investigan un posible doble homicidio y la causa de muerte preliminar sería shock hipovolémico por proyectiles de arma de fuego, pendiente de confirmación tras la necropsia de ley.
La identificación de una de las víctimas fue posible luego de que una mujer informara la desaparición de su familiar. El trabajador luego fue identificado como Denilson Huaynacho Lima (23), aunque la segunda víctima sigue sin ser identificada.
El levantamiento de los restos se realizó con intervención del Ministerio Público, órgano de investigación fiscal, y personal sanitario oficial, y fueron trasladados a la morgue de Juliaca para las diligencias correspondientes. La policía mantiene abiertas las investigaciones sobre el doble crimen.
Crímenes en mina similares a los de Pataz
El reciente crimen en La Rinconada presenta similitudes con la masacre de mineros ocurrida en Pataz, región La Libertad, en mayo de 2025, donde 13 trabajadores fueron asesinados por presuntos integrantes de bandas criminales vinculadas a la minería ilegal.
En La Libertad los cuerpos de las víctimas en Pataz fueron hallados maniatados, con impactos de bala y signos de violencia. Aunque en el caso de la masacre de Pataz los responsables incluso grabaron los asesinatos de cada trabajador, en La Rinconada hasta el momento no se ha encontrado registro de este tipo.
La información oficial detalla que las víctimas de Pataz trabajaban para la empresa R&R, dedicada a labores formales para la minera Poderosa. El ataque se produjo en una zona bajo el control de bandas criminales que disputaban el dominio de la extracción de oro
Ambos casos, tanto el de La Rinconada como el de Pataz, reflejan el alto nivel de violencia vinculado a la minería ilegal y la disputa por el control de los socavones. En las dos localidades, las víctimas fueron halladas en condiciones que apuntan a la actuación de organizaciones delictivas con métodos similares.
Medios locales indican la posible participación de un grupo criminal llamado “Los famosos primos”, aunque la PNP hasta el momento no ha identificado el paradero de sus integrantes.