La tensión dominó los primeros minutos del tercer debate presidencial. En el Centro de Convenciones de Lima, los candidatos llegaron con mensajes definidos y estrategias claras, en un escenario marcado por acusaciones directas y propuestas en materia de seguridad y empleo.
El intercambio más duro se produjo cuando el candidato del Partido Aprista Peruano, Enrique Valderrama, tomó la palabra para cuestionar a su contendor de Perú Primero, Mario Vizcarra. La intervención no solo abordó temas de gestión pública, sino que incluyó señalamientos personales vinculados al expresidente Martín Vizcarra.
Antes del inicio del evento, Vizcarra ofreció declaraciones a la prensa. En ese momento, marcó una posición que luego tendría eco durante el debate: expresó confianza en su candidatura, restó valor a los sondeos de opinión y anunció una medida que generó controversia. “Indultaré a mi hermano porque es inocente”, afirmó ante los medios.
Acusaciones directas en el debate
Durante su intervención, Valderrama dirigió un mensaje frontal contra Mario Vizcarra. En un tono firme, cuestionó su legitimidad política y lo vinculó con su hermano, quien enfrenta un proceso judicial.
“Oiga, no se puede hablar de seguridad ciudadana desde la impunidad y la corrupción. Señor Martín Vizcarra. Sí, Martín, no Mario, porque usted es el testaferro político de su hermano que está en la cárcel. Su hermano lo digita desde la prisión”, declaró Valderrama en pleno debate.
El candidato aprista también amplió su crítica hacia la gestión de la pandemia de COVID-19. En su discurso, responsabilizó al entorno del exmandatario por las consecuencias sanitarias que enfrentó el país. “Su hermano protagonizó en el país su herencia política de más de doscientos mil muertos por la pandemia. Esos muertos van a cobrar ahora con sus familiares una venganza en las urnas”, sostuvo.
Estas declaraciones marcaron uno de los momentos más intensos de la jornada, con un enfoque centrado en la rendición de cuentas y el pasado reciente del país.
Propuestas en seguridad y rol de las Fuerzas Armadas
Más allá de las acusaciones, el debate incluyó propuestas concretas en materia de seguridad ciudadana. Mario Vizcarra planteó la participación de las Fuerzas Armadas en la lucha contra la delincuencia, una medida que generó discusión entre los candidatos.
El aspirante de Perú Primero indicó que, en caso de llegar al gobierno, establecerá un régimen de excepción como herramienta para enfrentar el incremento de la criminalidad. Su planteamiento apunta a reforzar la presencia del Estado en zonas consideradas críticas.
La propuesta se inscribe en un contexto donde la seguridad figura como una de las principales preocupaciones del electorado, lo que llevó a varios candidatos a presentar medidas de impacto inmediato.
Enfoque en jóvenes y educación
En contraste, Enrique Valderrama centró parte de su exposición en políticas dirigidas a la población joven. El candidato del APRA propuso ampliar el acceso al primer empleo, así como implementar programas de becas y facilidades para completar la educación básica.
Estas iniciativas buscan atender brechas en el acceso a oportunidades laborales y educativas, con énfasis en sectores que enfrentan mayores dificultades para insertarse en el mercado de trabajo.
El debate continuó con intervenciones cruzadas y réplicas entre los participantes, en un escenario donde las diferencias programáticas y personales quedaron expuestas ante la audiencia nacional.