En medio del alza sostenida de los combustibles en Lima y otras ciudades del país, el Consorcio Camisea salió a precisar su rol dentro de la cadena de comercialización del gas licuado de petróleo (GLP), ante cuestionamientos por el encarecimiento del producto que afecta a hogares y transportistas.
A través de un comunicado, la empresa sostuvo que, pese al contexto internacional y la coyuntura energética local, no ha aplicado incrementos en el precio del GLP que despacha desde su planta en Pisco, atribuyendo las variaciones finales a factores externos vinculados a la distribución y comercialización.
Camisea descarta alza en planta
El consorcio indicó que “durante la situación energética local y a pesar del escenario internacional, mantuvimos el precio del GLP en nuestra planta en Pisco”, reafirmando que su política de precios no ha cambiado en las últimas semanas.
En esa línea, precisó que “frente a la situación energética local que vivimos en las últimas semanas, el Consorcio Camisea siguió despachando GLP y no aumentó los precios de este combustible”, buscando aclarar versiones que lo responsabilizan por el incremento percibido por los consumidores.
Asimismo, recordó que el GLP es distinto al gas natural, ya que su precio está sujeto a variables internacionales debido a que el Perú también importa este combustible, lo que incide en su cotización.
Cadena de comercialización explica variaciones
Camisea enfatizó que el precio que pagan los consumidores no depende únicamente del productor. Tras su salida de planta, el GLP pasa por distintos actores antes de llegar al usuario final, lo que influye significativamente en su costo.
Según detalló, “aproximadamente el 76% del precio final del GLP lo constituye esta cadena de comercialización junto con el Impuesto General a las Ventas (IGV), el Fondo de Inclusión Social Energético (FISE) y las regalías”. En ese sentido, cualquier incremento en el precio al público respondería a estos componentes y no a un ajuste en el valor de origen.
En esa misma línea, el consorcio subrayó que “cualquier variación en el precio final al consumidor responde a factores asociados al resto de la cadena de comercialización”, deslindando responsabilidades directas sobre los recientes aumentos reportados en diferentes distritos.
Precios del GLP muestran amplia dispersión
Pese a la aclaración del productor, los precios del GLP en Lima evidencian una marcada variabilidad según la zona. Reportes recientes muestran que el costo por galón puede fluctuar considerablemente entre distritos e incluso entre estaciones cercanas.
En Los Olivos, por ejemplo, se registran precios desde S/ 10,00 por galón en algunos grifos, mientras que otros puntos alcanzan los S/ 15,38. Esta diferencia también se replica en otros distritos, reflejando la heterogeneidad del mercado.
En Ate, uno de los precios más bajos identificados se ubica en S/ 8,89 por galón, aunque en la misma zona se encuentran valores que superan los S/ 11,88. En tanto, en distritos como Jesús María, San Miguel o San Isidro, el GLP bordea o supera los S/ 14,99, situándose entre los más altos de la capital.
Por su parte, en La Victoria se observan alternativas más económicas, con precios alrededor de S/ 9,99 y S/ 10,99, mientras que en San Martín de Porres el rango se ubica entre S/ 10,99 y casi S/ 12,00 por galón.
Herramientas para comparar precios
Ante este escenario, Camisea recordó que los consumidores pueden consultar los precios actualizados del GLP a nivel nacional a través de la aplicación “Facilito”, implementada por el Estado.
Esta herramienta permite ubicar los puntos de venta más cercanos y comparar tarifas en tiempo real, facilitando decisiones de compra informadas en un contexto de alta dispersión de precios.
De esta manera, mientras el consorcio descarta incrementos en su nivel de producción, el comportamiento del mercado evidencia que el costo final del GLP continúa dependiendo de múltiples factores que impactan directamente en el bolsillo de los usuarios.
Advierten que pasajes no bajan pese a normalizarse el suministro de combustible
La esperada baja en las tarifas del transporte público tras la normalización del suministro de gas natural vehicular (GNV) en Lima aún no se concreta. Pese a que los grifos han retomado sus operaciones luego de la crisis originada por la deflagración de un ducto en Megantoni, Cusco, los usuarios reportan que los pasajes continúan elevados, lo que mantiene la preocupación por su impacto en la economía diaria.
En distintos paraderos de la ciudad, como Caquetá, pasajeros señalan que los conductores siguen cobrando los montos incrementados durante la escasez. Antes de la crisis, algunos trayectos costaban entre S/ 2,50 y S/ 3, pero ahora se ubican entre S/ 3 y S/ 3,50. En otros casos, rutas que costaban S/ 1 han pasado a S/ 1,50, e incluso registran alzas de hasta S/ 1 adicional.