El Frente de Sindicatos de Trabajadores Petroleros de Petroperú (FSTPP) advirtió que, aunque la empresa estatal muestra señales de recuperación operativa durante 2025, persisten las pérdidas financieras, la presión sobre la liquidez y una tendencia sostenida de pérdida de participación en el mercado nacional de combustibles.
A esto se suma la continua rotación en el directorio, un factor que, según el gremio, profundiza la incertidumbre en un momento clave para la seguridad energética del país.
Petroperú: recuperación parcial, pero con pérdidas y menos liquidez
Según el comunicado del FSTPP, difundido en marzo de 2026, los estados financieros de Petroperú correspondientes a 2025 reportaron ingresos por 846 millones de dólares en el último trimestre, un 4% menos que en el mismo periodo de 2024.
Aunque la pérdida operativa interanual se redujo, la empresa cerró el año con una pérdida neta de 113 millones de dólares y una drástica disminución del efectivo disponible, que bajó a 26 millones desde los 131 millones del año anterior.
El sindicato remarcó que Petroperú comercializó 87.000 barriles diarios en el cuarto trimestre de 2025, una cifra menor en comparación con el mismo periodo de 2024 y con el trimestre anterior.
En el balance anual, los ingresos sumaron 3.439 millones de dólares, por debajo de los 3.527 millones del año previo. Así, la participación de la empresa en el mercado de combustibles se redujo al 25% al cierre de 2025, frente al 36% registrado en 2021.
El FSTPP señaló que, a pesar de la operación de la Nueva Refinería de Talara, la carga promedio se mantiene en 70.000 barriles diarios, por debajo de la capacidad instalada, debido a restricciones de liquidez para la compra de crudo e insumos.
Refinería de Talara con menor producción y pérdida de mercado
El comunicado advierte que estas cifras reflejan un retroceso sostenido frente a los competidores privados y cuestiona la falta de una estrategia clara para recuperar la competitividad y la cuota de mercado.
El sindicato considera que la política actual del Gobierno mantiene a Petroperú en un “estado vegetativo”, sobreviviendo con dificultades financieras mientras pierde espacio en el mercado nacional.
El FSTPP también destaca que el debate público se ha centrado en el tamaño de la planilla laboral, pese a que el gasto en personal representa solo el 3,5% del gasto operativo total de la empresa.
Asegura que el problema estructural de Petroperú está más vinculado a la pérdida de mercado y las restricciones financieras que a los costos laborales.
En su comunicado, el sindicato responsabiliza al actual Gobierno de la situación de la empresa estatal y sostiene que la continua rotación en la dirección y la gerencia general impiden consolidar una estrategia de recuperación.
Según el FSTPP, la inestabilidad en la gobernanza corporativa erosiona la confianza de los acreedores y profundiza la percepción de improvisación en la gestión de una empresa estratégica para el país.
La estabilidad de Petroperú, clave para la seguridad energética nacional
El debilitamiento de Petroperú ocurre, según el gremio de la petrolera, en un contexto internacional de volatilidad de precios y tensiones geopolíticas, orillado por la crisis de gas natural de Camisea y el conflicto en Medio Oriente.
El sindicato sostiene que una empresa estatal sólida podría actuar como amortiguador frente a shocks externos, garantizando el abastecimiento y la estabilidad de precios para la economía nacional.
Sin embargo, la situación actual plantea dudas sobre la capacidad del país para contar con un actor público robusto en el sector energético, de acuerdo con el comunicado.
El gremio concluye que la estabilidad institucional y la recuperación operativa de Petroperú son factores clave para la seguridad energética del Perú y remarca que el Estado debe decidir si fortalecerá a su principal empresa energética o permitirá que continúe el proceso de debilitamiento y pérdida de relevancia en el mercado nacional.