La situación de abastecimiento de combustibles líquidos en Lima y Callao podría sufrir un duro revés en los próximos días debido a la presencia de oleajes anómalos frente a la costa peruana, fenómeno que ya genera dificultades para la descarga de combustibles en los principales puertos del país.
La Dirección General de Capitanías y Guardacostas del Perú (DICAPI) informó que el fenómeno climatológico ya se manifiesta y se extenderá, al menos, hasta el 12 de marzo.
El puerto de Talara ha permanecido cerrado ayer y hoy, lo que ha impedido los despachos de combustibles desde esa terminal y ha presionado la oferta de productos líquidos, en un contexto donde la cuota de mercado de Petroperú es actualmente limitada. Tampoco ha recibido crudo para su dieta.
Oleajes anómalos amenazan el abastecimiento en los puertos
La empresa estatal realiza esfuerzos para mantener los despachos, aunque su participación se ubica entre el 25% y 30% del mercado, tras la caída desde más del 50% registrada antes de la paralización temporal en la refinería de Talara.
La refinería de Talara de Petroperú tiene una producción de 60.000 de 95.000 barriles diarios posibles y embarca la producción desde esa ciudad, aunque el cierre del puerto ha limitado los despachos diarios de 20.000 en los últimos días.
En el caso de la refinería de Conchán, también de Petroperú, la planta recibió recientemente un buque de aproximadamente 300.000 barriles, gracias a un prepago realizado por la empresa estatal para adelantar compras de combustibles.
Esta operación permitió atender la sobredemanda de transportistas que se han volcado a las gasolinas y el diésel en Lima, una situación que también alcanza críticamente al principal competidor de Petroperú en el mercado local, Repsol.
Esfuerzos de Petroperú y limitaciones en la cuota de mercado
La Asociación de Grifos y Estaciones de Servicio del Perú (AGESP) valora como positiva la anticipación de compras y ventas de Petroperú, acción que ha permitido atender la emergencia a través del canal virtual, es decir, mediante el despacho de camiones cisterna a los grifos.
Según el gremio, la Refinería La Pampilla, operada por Repsol, no logra cubrir la demanda ni suplir la pérdida de capacidad de Petroperú. El gremio señala que la infraestructura logística está al límite y que el reducido número de importadores incrementa la presión sobre el sistema.
Estos problemas se suman al desabastecimiento de GLP y GNV provocado por la rotura del ducto de Camisea, operado por Transportadora de Gas del Perú (TGP), lo que ha generado cuellos de botella y una sobredemanda por otros óleos en las plantas de Petroperú y Repsol.
Actualmente, la argentina Pluspetrol mantiene detenido su despacho de GLP en el puerto de Pisco. Todos las cisternas han sido redirigidas, saturando la logística de despacho de toca la cadena surtidora de combustibles.
AGESP: Logística saturada y presión sobre el sistema de importación
Por su parte, la Asociación de Plantas Envasadoras de Gas del Perú (ASEEG) solicitó la inclusión de Petroperú en la mesa de emergencia que el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) coordina junto con el Osinergmin, TGP, Cálidda y otros actores del sector.
Pedro Gamio, exviceministro de Energía, señaló en una entrevista previa con Infobae que Petroperú cumple un rol de contingencia ante crisis de combustibles, “algo que normalmente no haría el sector privado”.
Desde que reinauguró su refinería en Talara, la petrolera opera con un margen de maniobra limitado por problemas financieros, mientras el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), paradójicamente ante la crisis, redobla esfuerzos con ProInversión para lograr su segmentación en favor del sector privado.
La AGESP advirtió que, incluso cuando la emergencia del ducto de Camisea se supere el 14 de marzo, los precios de gasolina y diésel seguirán elevados, aun si se recupera la oferta de GLP y GNV.
Los combustibles mayoristas han subido hasta 26,45% en Perú
Desde el otro frente, el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) publicó los precios de referencia de todos los combustibles, reportando alzas generalizadas.
A estos precios todavía deben sumarse fletes y márgenes comerciales -como el caso de Petroperú-, pero permiten comparar la competitividad entre comercializadores, según explicó el especialista Erick García.
De acuerdo con el análisis de Intea Corp, entre el 2 y el 9 de marzo los precios de referencia en Perú registraron incrementos de entre 1,01% y 26,45%. El diésel y las gasolinas presentan las mayores presiones, con impacto en hogares, transporte, logística y costos operativos.
Además, la coyuntura internacional ha intensificado la presión sobre el mercado local, pues en las últimas horas el precio del barril Brent superó los 100 dólares debido a la inestabilidad en Medio Oriente.