Zenobia Edith Maza Tapia de Medina, de 64 años, logró recuperar la normalidad en su día a día gracias a una intervención realizada en el Hospital Nacional Alberto Sabogal Sologuren del Seguro Social de Salud (EsSalud).
La paciente, que durante años enfrentó obstáculos para respirar debido a pólipos nasales y crisis severas de asma, fue sometida a una innovadora cirugía que le permitió dejar atrás las limitaciones impuestas por su condición.
El doctor Ernesto Palacios Brito, otorrinolaringólogo de la institución, lideró el procedimiento conocido como mucoplastía endoscópica. “Se ingresa de manera endoscópica a través de las fosas nasales y se visualiza la cavidad en la pantalla, luego se ingresa y se retiran los pólipos que han vuelto a crecer”, señaló.
“Una vez que se han retirado estos, queda solo el hueso, se saca de la parte inferior de la nariz un pedazo de su revestimiento para poder implantarlo donde los pólipos estaban y así se evita que los pólipos vuelvan a crecer”, añadió.
Previo a la operación, Zenobia experimentaba episodios agudos de dificultad respiratoria ante la exposición a estímulos como cloro, perfumes o humo. Estas crisis, desencadenadas incluso por situaciones cotidianas, restringían su independencia y afectaban su bienestar emocional. Madre de tres hijos y abuela, encontró en su nieta de ocho años un apoyo fundamental durante todo el proceso, desde la preparación para la cirugía hasta el periodo de recuperación.
Avances médicos y control posterior
La mucoplastía endoscópica representa un avance significativo en el tratamiento de las enfermedades nasales crónicas. De acuerdo con Palacios Brito, la utilización de un injerto autólogo disminuye la probabilidad de recurrencia y reduce las complicaciones posteriores. El abordaje integral contempla, además de la intervención quirúrgica, un manejo médico complementario basado en sprays nasales e inmunoterapia, medidas que contribuyen a mantener la permeabilidad de las vías respiratorias y a mejorar la calidad de vida de los pacientes.
El especialista remarcó la importancia de continuar con el seguimiento y las indicaciones prescritas para evitar nuevas complicaciones. “Los pólipos nasales son masas inflamatorias que afectan principalmente a quienes presentan alergias persistentes. La cirugía es solo el primer paso; el control médico y el tratamiento farmacológico son esenciales para mantener los resultados a largo plazo”, puntualizó el otorrinolaringólogo del Hospital Sabogal.
Con la alta médica y la posibilidad de retomar sus actividades, Maza Tapia compartió su satisfacción por los resultados obtenidos. “Ahora sí estoy muy bien. Puedo respirar sin ningún peligro. Me siento viva plenamente”, declaró, resaltando la labor del equipo multidisciplinario que la atendió.
El caso evidencia cómo la incorporación de técnicas quirúrgicas avanzadas y la atención integral pueden transformar la vida de quienes padecen enfermedades respiratorias crónicas, ofreciendo soluciones efectivas y sostenibles en el tiempo.
Perdió 88 kilos y volvió a respirar gracias a tratamiento integral
Luis Miguel Medina Román, de 41 años, ingresó de emergencia al Hospital Nacional Alberto Sabogal Sologuren con obesidad mórbida (222 kilos) e insuficiencia respiratoria severa causada por una infección sistémica. El equipo médico, liderado por especialistas en cuidados intensivos, aplicó un manejo multidisciplinario que incluyó intubación, ventilación mecánica y protocolos estrictos para estabilizar su condición y recuperar la función pulmonar.
Tras superar la etapa crítica, fue incorporado a un programa de terapia respiratoria domiciliaria que combinó ventilación no invasiva nocturna, orientación nutricional y apoyo psicológico. Gracias a la continuidad del tratamiento y el monitoreo permanente, logró reducir 88 kilos y retomar su vida laboral, demostrando que la atención integral y el acompañamiento profesional pueden transformar el pronóstico en casos extremos de obesidad.