El sonido de las sirenas marcó el inicio del último viaje de Patrick Hiroshi Ospina Orihuela, el suboficial de segunda de la Policía Nacional del Perú (PNP) cuyo féretro salió cubierto con la bandera nacional desde la sede de la División de Emergencia en La Victoria. Familiares, compañeros de armas y ciudadanos dieron el adiós al agente que murió al intentar salvar la vida de un perro callejero en el río Rímac.
La caravana fúnebre cruzó la ciudad rumbo al Callao, encabezada por tres motocicletas de la Policía de Tránsito y escoltada por diez patrulleros. A ambos lados del vehículo, decenas de agentes formaron cordones humanos, mientras globos blancos flotaban en el aire y la madre del suboficial, Nérida Orihuela, acompañaba el recorrido junto a otros familiares.
El destino es el aeropuerto de Jauja para el sepelio en Huancayo, ciudad natal de Ospina, donde también le esperan sus familiares.
En el terminal aéreo de Jauja, el comando de la Región Policial Junín organizó una breve recepción marcada por la congoja de los familiares y la presencia de autoridades. Tras el saludo de un representante del Estado Mayor, el féretro fue trasladado en una carroza hacia la ciudad de Huancayo, donde está programada una ceremonia especial en la Comisaría central.
Un héroe de rojo
Patrick Ospina, de 33 años, nació en el distrito de Pucará, en la provincia de Huancayo, y combinaba su labor policial con el trabajo voluntario como bombero en la compañía de Huachipa. El viernes 20 de febrero, en la mañana, intentó rescatar a un perro que había caído al lecho del río Rímac. Cuando se encontraba cerca de lograrlo, la fuerza de la corriente lo arrastró varios kilómetros.
Su desaparición movilizó a diferentes unidades de la Policía Nacional y de los bomberos, hasta que su cuerpo fue encontrado en el Callao. Sus compañeros nunca perdieron la fe de volverlo a ver, pero la corriente ya lo había llevado por varios kilómetros.
Varias iniciativas buscan honrar su memoria, incluyendo la decisión de denominar a un albergue de mascotas y un parque en Surco con su nombre, en reconocimiento a su labor como rescatista.
“Vecinos, conmovidos por el heroísmo del suboficial de segunda Patrick Hiroshi Ospina Orihuela de la Policía Nacional, quien demostró un gran valor al intentar rescatar a un perro en peligro, hemos decidido que nuestro albergue de mascotas llevará su nombre. Y de igual manera, un parque de nuestro distrito recibirá el nombre de este héroe, cuyo valor es símbolo de amor hacia la vida de los más indefensos”, se lee en el mensaje de X del alcalde de Surco, Carlos Bruce.
Madre brinda emotivas palabras
La madre de Patrick brindó algunas palabras para recordar la labor de su hijo y sus actividades a favor de la sociedad.
“Estoy orgullosa de mi hijo, era un gran héroe. Era su pasión y amaba su carrera de la Policía y el Cuerpo de Bomberos. Muchas gracias a todos, estoy destrozada, pero siento un gran orgullo como madre”, manifestó su madre.