La asunción de José María Balcázar, anterior militante de Perú Libre, ha movilizado rápidamente a la defensa legal de Pedro Castillo. Durante su primer día de mandato, Walter Ayala, abogado y exministro de Defensa, confirmó que sostendrá una reunión con el nuevo jefe de Estado para abordar formalmente el pedido de indulto a favor del expresidente, recluído actualmente en el penal de Barbadillo.
Ayala reveló que la cita fue gestionada tras recordar públicamente que Balcázar, antes de alcanzar la presidencia, se había manifestado a favor de liberar al exmaestro de Chota. “He hablado con un funcionario del Ejecutivo. Me llamó por la tarde y me dijo que, posiblemente, mañana o el sábado se está programando una cita. Le voy a decir que cumpla su palabra”, declaró el letrado a Exitosa.
La estrategia de Castillo
Ayala informó que acudirá a Barbadillo para que el propio Pedro Castillo firme el documento dirigido a Balcázar. El texto, según adelantó, argumenta que el exmandatario es víctima de un proceso judicial que constituye una “persecución política”, discurso que viene sosteniendo desde hace más de un año, y ha llevado, incluso, a romper relaciones internacionales con México.
El pedido se sustenta bajo el denominado “principio de humanidad”, solicitando la libertad inmediata para “escribir una página de reconciliación en la historia”. No obstante, Ayala aseguró que, de encontrar una negativa por parte del mandatario interino, será respetuoso de la investidura presidencial y descartó represalias o ataques mediáticos.
Cambios de opiniones del nuevo presidente
A pesar de que Ayala sostiene que, para ser elegido, Balcázar pregonó “a los cuatro vientos” su intención de indultar a Castillo, la postura de este último desde que ostenta la banda presidencial ha dado un giro. En declaraciones a la prensa, el flamante mandatario aseveró que, de recibir la propuesta, tendría que “evaluarla”.
Además, aseguró que “no está en la agenda” de la nueva gestión “porque uno siempre tiene que trabajar sobre hechos concretos materiales y objetivos”, esto último al desconocer, en aquel momento, que haya habido una petició formal sobre el indulto. Sin embargo, ahora ya la hay.
“Es un asunto que todavía está judicializado. Entiendo que hay una apelación del expresidente y está buscando su absolución”, declaró recientemente Balcázar a Exitosa.
Un escenario jurídicamente inviable
Aunque la reunión entre Ayala y Balcázar parece inminente, la viabilidad del indulto es escasa en el corto plazo. El reglamento exige una sentencia firme para que el beneficio sea viable. Un requisito que Castillo aún no cumple al estar su condena en proceso de apelación ante la Corte Suprema. Con el proceso judicial aún en trámite, cualquier firma presidencial podría ser anulada por el Tribunal Constitucional.
Asimismo, los plazos de la justicia ordinaria indican que una sentencia de segunda instancia recién podría darse en la segunda mitad de 2026, fecha para la cual Balcázar ya habría dejado el poder tras las elecciones del 12 de abril. Por ahora, el encuentro servirá para medir si el presidente interino mantendrá sus lazos con el castillismo o si la investidura terminará por sepultar las promesas hechas desde su curul.