El distrito limeño de Santa Anita quedó marcado por la violencia la mañana del viernes, cuando un joven fue asesinado a balazos en plena vía pública. El ataque, perpetrado en la cuadra cinco de la avenida Los Chancas, expuso una vez más la creciente inseguridad que afecta a los ciudadanos y sembró temor entre los vecinos y transeúntes de la zona.
La víctima, identificada por la Policía Nacional del Perú como Ever Andrés Romero Salvatierra, de 25 años, se encontraba en la cuadra cinco de la avenida Los Chancas, cuando fue sorprendido por un hombre que se le acercó por la espalda. El atacante fue directo: tras identificar al joven, extrajo un arma y efectuó hasta cinco disparos a corta distancia, ocasionándole la muerte de forma inmediata, según RPP Noticias.
El temor en los vecinos creció al conocerse que este acto de violencia no era un hecho aislado. Horas antes, otra vivienda en el distrito de San Martín de Porres fue blanco de un ataque armado que, aunque no dejó víctimas mortales, sembró el pánico en la comunidad. En ambos casos, la modalidad metódica y la contundencia de los hechos refuerzan la preocupación por la escalada del crimen organizado y el vacío de protección que sienten los limeños.
Joven fue ejecutado por sicarios a plena luz del día
La ejecución de Ever Andrés Romero Salvatierra se produjo cerca del mediodía, a las afueras de un local comercial de la transitada avenida Los Chancas, una vía que conecta Santa Anita con distritos aledaños como Ate. Según testigos recogidos por RPP Noticias, el atacante no actuó al azar: se aproximó de manera sigilosa por la espalda, verificó la identidad de la víctima y solo entonces efectuó los cinco disparos que le causaron la muerte.
Al llegar al sitio, la Policía Nacional encontró el cuerpo del joven y recolectó cinco casquillos de bala como principales pruebas materiales. Los peritajes balísticos serán clave para determinar si el arma se relaciona con otros crímenes ocurridos en la zona y para trazar el perfil del atacante, que hasta el momento sigue prófugo.
El cierre preventivo de la avenida Los Chancas provocó un importante desvío del tránsito y alteró la rutina de los vecinos, que se congregaron alarmados ante el despliegue policial y la gravedad del suceso. Peritos de Criminalística levantaron las primeras evidencias mientras los investigadores analizan imágenes captadas por cámaras de seguridad del sector.
La presencia inmediata de la Policía Nacional y la Fiscalía busca esclarecer las circunstancias y los posibles móviles detrás de este homicidio, que podría estar vinculado a ajustes de cuentas, extorsión o conflictos previos, aunque ninguna hipótesis se descarta en las labores iniciales.
El segundo asesinato a manos de sicarios en cuestión de horas
Pocas horas antes del crimen de Santa Anita, la urbanización Señor de los Milagros en San Martín de Porres fue escenario de un ataque a balazos contra la fachada de una vivienda de dos pisos. El jueves 19 de febrero alrededor de las 20:30 horas, un sujeto disfrazado de repartidor se aproximó al inmueble y aguardó a que dos mujeres con un coche de bebé se alejaran, antes de disparar hasta 16 veces contra la puerta y las ventanas, de acuerdo con información de Latina Noticias.
El atacante, que utilizaba una mochila de reparto para camuflarse, actuó con precisión: tras la ráfaga de disparos, corrió a reunirse con un cómplice que lo aguardaba en una motocicleta y ambos huyeron de la escena sin dejar rastro. Peritos de Criminalística contabilizaron dieciséis impactos en la vivienda, cuyos vidrios estallaron, generando terror entre los vecinos y el riesgo de una tragedia mayor si alguien hubiera estado dentro.
En el momento del atentado, la casa se encontraba vacía. Sus propietarios relataron que no habían recibido amenazas previas y desconocen los motivos del ataque, aunque no descartaron la posibilidad de una confusión vinculada con anteriores inquilinos. Otros residentes señalaron que la vivienda funciona como un taller de productos ortopédicos de plástico desde hace unos seis años, por lo que sospechan de una posible extorsión vinculada a la actividad comercial.
Vecinos consultados por Latina Noticias contaron que el hecho se produjo mientras regresaban del trabajo y manifestaron su inquietud, analizando incluso instalar tranqueras para restringir el acceso al pasaje ante el aumento de la criminalidad. Pese a la existencia de cámaras de seguridad y vigilancia particular, consideran que estas medidas resultan insuficientes frente a la audacia de los delincuentes.