La alimentación tradicional en el Perú podría estar influyendo directamente en la salud íntima femenina. El Dr. Cristian Hidalgo, especialista en ginecología, asegura que el alto consumo de carbohidratos refinados y azúcares en la dieta peruana está vinculado al aumento de casos de candidiasis crónica y vaginosis bacteriana.
“El azúcar es el combustible preferido de los hongos, mientras que la falta de probióticos debilita nuestra primera línea de defensa: los lactobacilos”, explica el Dr. Hidalgo quien agrega que la salud íntima femenina todavía enfrenta tabúes en el país, lo que lleva a muchas mujeres a automedicarse con antibióticos u óvulos, dañando la flora protectora.
En esa línea, expertos del Instituto Latinoamericano de Ginecología (ILAGINE) presentan la “nueva pirámide de la salud íntima”, un modelo que busca proteger el ecosistema vaginal y equilibrar el sistema endocrino de las mujeres, dejando de lado el enfoque exclusivo en peso y salud cardiovascular.
“En el Perú contamos con superalimentos como la maca y semillas ricas en zinc que son aliados potentes de nuestras hormonas. Esta pirámide no busca bajar de peso, sino ofrecer un sistema de defensa biológica”, enfatiza el Dr. Hidalgo.
Los pilares de la nueva pirámide de salud íntima
La propuesta de ILAGINE reordena las prioridades alimenticias para favorecer la salud vaginal. Sus principales pilares son:
- Base de hidratación y pH: El agua es esencial para mantener la lubricación y eliminar toxinas. Se recomienda añadir cítricos para mantener un pH ligeramente ácido, ideal para la protección vaginal.
- Probióticos y prebióticos: Alimentos como kéfir, yogur natural sin azúcar, espárragos y alcachofas fortalecen la flora intestinal y, por extensión, la vaginal.
- Grasas saludables y Omega-3: Ingredientes como sacha inchi, palta y frutos secos contribuyen a la producción hormonal y reducen la inflamación, beneficiando a mujeres con periodos dolorosos o en etapa de menopausia.
- Antioxidantes y zinc: Frutos rojos y semillas de calabaza y girasol aportan micronutrientes esenciales para la regeneración del tejido y la inmunidad local.
El especialista recomienda a las mujeres observar su ciclo y síntomas (flujo, olor, sensibilidad) como señales directas de su nutrición, e invita a una consulta ginecológica integral que incluya orientación dietética.
¿Qué es y cómo se manifiesta la candidiasis?
Se trata de una infección causada por hongos del género Candida, siendo Candida albicans el más frecuente. Este hongo normalmente vive en pequeñas cantidades en la piel, la boca, el intestino y la vagina sin causar problemas, pero cuando hay un desequilibrio en la microbiota o un debilitamiento del sistema inmunológico, puede multiplicarse y generar infección.
Los síntomas más comunes en mujeres incluyen:
- Flujo vaginal anormal: Blanco, grumoso y con textura similar al requesón.
- Picazón intensa: A nivel de la vulva y la vagina.
- Enrojecimiento e inflamación: La zona íntima puede lucir irritada o hinchada.
- Sensación de ardor: Especialmente al orinar o durante las relaciones sexuales.
- Olor leve: Aunque suele ser menos intenso que en otras infecciones vaginales.
¿Qué es y cómo se manifiesta la vaginosis bacteriana?
Se trata de una alteración del equilibrio natural de la flora vaginal, caracterizada por la reducción de bacterias protectoras, como los lactobacilos, y un aumento de bacterias anaerobias que normalmente están presentes en menor cantidad. No es una infección de transmisión sexual, aunque la actividad sexual puede influir en su aparición.
Los síntomas más frecuentes incluyen:
- Flujo vaginal anormal: generalmente grisáceo o blanco, con textura fina o acuosa.
- Olor fuerte a pescado, especialmente después del contacto sexual o durante la menstruación.
- Irritación leve o picazón en la vulva (menos intensa que en la candidiasis).
- Sensación de humedad constante, pero generalmente sin dolor al orinar ni durante las relaciones sexuales.