Un operativo fiscal permitió salvar a cerca de 500 aves silvestres que permanecían hacinadas en jaulas metálicas y estaban destinadas al comercio ilegal dentro y fuera del país. La intervención se realizó en la región Ucayali, donde la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) identificó un presunto centro de acopio utilizado para el tráfico de fauna, una de las economías ilegales que más afecta a la Amazonía peruana.
La Segunda Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) de Ucayali, a cargo del fiscal provincial Froebel Dumas Campos Malpartida, logró el rescate de aproximadamente 500 aves silvestres durante una diligencia realizada en un inmueble ubicado en el kilómetro 13 de la carretera Federico Basadre, en el distrito de Callería, provincia de Coronel Portillo.
La acción fue ejecutada por los fiscales adjuntos provinciales Mickey Karol García Saavedra e Ido Valverde Velásquez, con el apoyo de efectivos de la Unidad de Protección Desconcentrada de Medio Ambiente (Unidpma) de la Policía Nacional del Perú. El operativo se activó tras recibir información de inteligencia que alertaba sobre un presunto lugar de almacenamiento de aves silvestres para su posterior comercialización ilegal.
Aves hacinadas y medios de transporte incautados
Durante la intervención, el personal fiscal constató que en el inmueble se encontraban tres jaulas metálicas que albergaban alrededor de 500 especímenes de aves silvestres, principalmente pihuichos de ala blanca y ala amarilla, especies protegidas por la normativa forestal y de fauna silvestre.
Asimismo, se hallaron 12 jaulas vacías y dos vehículos tipo trimóvil que habrían sido utilizados para el traslado ilegal de las aves. Todos estos bienes fueron incautados como parte de la investigación fiscal en curso por presuntos delitos contra los recursos naturales.
Traslado y recuperación de los especímenes
Conforme a ley, la Fiscalía dispuso el traslado inmediato de las aves rescatadas a la Gerencia Regional Forestal y de Fauna Silvestre de Ucayali. En esta sede especializada se realizará la evaluación sanitaria, custodia y recuperación de los ejemplares, con el objetivo de garantizar su rehabilitación y eventual reinserción en su hábitat natural.
Las autoridades señalaron que estas acciones buscan no solo sancionar el tráfico ilegal de fauna silvestre, sino también proteger la biodiversidad amazónica y evitar el sufrimiento de especies vulnerables.
Los pihuichos, víctimas frecuentes del tráfico ilegal
De acuerdo con información del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR), los pihuichos (Brotogeris versicolurus), conocidos también como periquitos aliblancos o aliamarillos, son una de las principales víctimas del tráfico ilegal de fauna silvestre en el Perú.
Estas aves, nativas de la cuenca amazónica de países como Perú, Brasil y Bolivia, miden entre 21.5 y 25 centímetros y se caracterizan por su plumaje verde, bordes amarillos o blancos en las alas y su comportamiento altamente sociable, ya que suelen desplazarse en bandadas. Su popularidad como mascotas ha incrementado su captura ilegal, pese a que su comercialización está prohibida.
SERFOR advierte que la compra de estas aves fomenta una cadena de tráfico que pone en riesgo su supervivencia y afecta gravemente los ecosistemas amazónicos, por lo que insta a la ciudadanía a no adquirir fauna silvestre y a denunciar estos delitos.