El presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, descartó la posibilidad de cerrar el despacho parlamentario del mandatario José Jerí, al señalar que, a pesar de su actual rol como jefe de Estado, mantiene su condición de parlamentario. Cuestionó a quienes piden la clausura de las oficinas, dado que son los mismos que exigen la vacancia.
“Me parece un poco contradictorio, porque las mismas personas que quieren cerrar el despacho de Jerí quieren sacarlo de la presidencia, con lo cual él volvería al Congreso. Entonces, quieren sacarlo de la presidencia de la República y retornarlo al Congreso y a la vez quieren cerrar el despacho del Congreso”, cuestionó el titular del Legislativo.
Mencionó que el cargo de legislador es irrenunciable y aseguró que la única forma de que se deje de destinar recursos para personal de su oficina es que el mismo funcionario lo solicite. “A menos que el señor Jerí saque a sus trabajadores, nosotros no podemos hacerlo, porque él sigue siendo congresista a pesar de que ocupa la presidencia de la República”, sentenció.
Desde que asumió la Presidencia de la República en octubre pasado, Jerí mantiene una estructura administrativa que abarca tres frentes: su despacho en la Casa de Pizarro, la oficina de la presidencia del Congreso y su oficina parlamentaria en el edificio Roberto Ramírez del Villar. En conjunto, el mandatario tiene bajo su coordinación a más de 30 personas distribuidas en estos espacios, lo que genera cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos y la legitimidad de su permanencia en el Legislativo.
De acuerdo a medios como El Comercio y Contra corriente, el Poder Legislativo destina un gasto mensual de S/90,433 en salarios para cuatro asesores, tres técnicos y una auxiliar. Es decir, desde octubre, mes en el que se mudó a Palacio, se desembolsó S/361,732 en sueldos para este equipo. Entre los trabajadores figura Ana Li Sotelo, técnica de la Presidencia del Congreso, hermana de la presidenta de Somos Perú, Patricia Li Sotelo, y candidata a diputada por Lima. Su sueldo asciende a S/8,677, mientras que otros integrantes, como Úrsula Tataje Córdova y Marco Murrueta Ostos, perciben S/15,570 y S/12,763 respectivamente.
De los ocho trabajadores asignados a dicha oficina, seis son militantes de Somos Perú, el partido que llevó a Jerí al Parlamento como accesitario tras la inhabilitación de Martín Vizcarra. Fuentes legislativas señalaron que varios de estos empleados coordinan actualmente con Rospigliosi, aunque el presidente del Congreso ha preferido mantener como núcleo principal a su propio personal de confianza. Los cinco colaboradores restantes responderían directamente a Jerí y cumplirían funciones por encargo.
Los cuestionamientos hacia el manejo administrativo y la presencia de funcionarios ligados a Somos Perú es mayor al corroborarse que, desde que Jerí asumió la presidencia de la República, la producción legislativa de su despacho es prácticamente nula: entre el 15 de octubre y la fecha, no se presentó ningún proyecto de ley. Durante este periodo, los asesores del mandatario cobraron S/192,000, lo que eleva el desembolso total del Estado peruano a S/553,732 por ambas oficinas, sin considerar gratificaciones ni bonos adicionales.