Tras jubilarse hace poco más de un mes, el exjuez supremo y expresidente del Poder Judicial, César San Martín, se sumó a la firma de abogados que dirige Carlos Caro Coria, Caro & Asociados.
A través de una publicación en sus redes sociales, la firma dio la bienvenida a “una de las figuras más influyentes del sistema de justicia en el Perú”.
“Expresidente del Poder Judicial y de la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia, juez supremo decano, profesor principal de la PUCP y referente del Poder Judicial peruano. Su trayectoria está marcada por la imparcialidad, la solvencia jurídica y el compromiso absoluto con la legalidad”, se lee en el mensaje.
Desde el estudio Caro & Asociados enfatizaron en que la incorporación de César San Martín “refuerza nuestro enfoque técnico y estratégico en los casos de mayor complejidad e impacto”.
San Martín Castro se une al bufete en calidad de consultor. En su última entrevista como juez supremo, anunció que su primer año fuera de la magistratura lo dedicaría a la academia. No descartó litigar en un futuro.
Polémicas
Hubo casos donde se intentó cuestionar la imparcialidad de César San Martín porque el Estudio Caro lo defendió ante la Junta Nacional de Justicia, en un proceso disciplinario. Estos señalamientos eran mayores cuando casos de la referida firma llegaban a la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema, presidida hasta diciembre del año pasado por San Martín.
Esto se agudizó en la segunda mitad de 2022, cuando la Procuraduría Ad Hoc del caso Lava Jato y el exfiscal supremo Pablo Sánchez solicitaron que San Martín se inhiba de intervenir en la casación del caso Gasoducto. Estas solicitudes fueron finalmente desestimadas por los otros miembros del tribunal supremo.
Ahora bien, desde 2024, César San Martín no intervino en casos donde el Estudio Caro estaba involucrado debido a que su hijo Diego San Martín se incorporó a dicha firma. Infobae dio cuenta de ello en un informe.
La despedida de César San Martín
En diciembre, César San Martín concluyó sus funciones como juez supremo tras cumplir el límite de edad, cerrando una carrera de 50 años en la administración de justicia peruana. En su discurso de despedida, el magistrado hizo un llamado a la defensa de la independencia judicial y cuestionó propuestas recientes relacionadas con la postura internacional del país.
“El Perú no es una isla. No podemos sostenernos con legitimidad obviando las decisiones que emanan de los órganos que la comunidad internacional ha creado. No podemos ser ni aceptar un Estado híbrido, sino uno democrático inserto en el ordenamiento internacional”, afirmó, en referencia a la iniciativa de retirar al país de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).
El mensaje, que se produjo en medio de una ceremonia presidida por la titular del Poder Judicial, Janet Tello, se enmarca en el debate abierto luego de que el tribunal internacional ordenara suspender la promulgación de la ley de amnistía para integrantes de las fuerzas del orden procesados o condenados por delitos durante el conflicto interno (1980-2000) contra Sendero Luminoso y MRTA.
San Martín abordó también la presión política y mediática a la que estuvo sometido durante su trayectoria y rememoró su salida temporal del Poder Judicial durante la interrupción del orden constitucional en 1992, etapa en la que, según sus palabras, se vio forzado a ejercer la abogacía: “Me alejé, pero no por mi voluntad, o sea, me alejaron al interrumpirse el orden constitucional en el país. Y regresé. Uno es terco, ¿no? Siempre por concurso público, porque esa era y fue siempre mi vocación: ser juez”.