Rafael López Aliaga, candidato presidencial por Renovación Popular, propuso la creación de cárceles totalmente aisladas en la selva peruana destinadas a reclusos considerados de alta peligrosidad. La iniciativa surge en respuesta al avance del crimen organizado y a la preocupación por la inseguridad ciudadana en el país.
Durante una entrevista con Panamericana, López Aliaga explicó que la propuesta consiste en construir nuevos centros, especialmente en áreas cercanas a las fronteras con Ecuador y Colombia, para separar a los internos más peligrosos del resto de la población penitenciaria y, a la vez, minimizar cualquier contacto con redes criminales externas.
“Hay que crear el Sepa... Pero en la selva peruana, en la zona más al norte, más cerca a la frontera con Ecuador o Colombia; ahí hay lunares donde vamos a hacer las cárceles”, afirmó el candidato, quien remarcó la urgencia de implementar la medida como parte de un enfoque más severo contra la delincuencia.
El líder de Renovación Popular sostuvo que este sistema permitiría mantener a los delincuentes completamente aislados de la sociedad y bajo estricta vigilancia. “Básicamente, llevar al delincuente de alta peligrosidad a la selva peruana, tenerlo aislado”, señaló, al referirse a casos como el de Erick Moreno Hernández, alias “Monstruo”, quien, a su juicio, no debería permanecer en penales convencionales debido a su peligrosidad.
Barreras naturales y trabajo forzado
Uno de los aspectos más polémicos de la propuesta es el uso de la geografía y la fauna amazónica como elementos de seguridad adicionales. El exalcalde de Lima hizo referencia a las serpientes como una “frontera natural” que dificultaría cualquier intento de fuga por parte de los internos. “Las víboras son la mejor frontera natural, porque están las chuchupe y la jergón ahí, es la mejor barrera. Si el delincuente se escapa, muere. Solito, pues, buscó su muerte”, expresó entre risas el candidato, quien consideró que estas condiciones extremas serían un disuasivo para quienes intenten huir.
El plan contempla, además, que los reclusos realicen trabajos forzados dentro de las colonias penitenciarias, contribuyendo al crecimiento y mantenimiento de los propios penales. “Hay que hacerlo trabajar, desbrozando para tener más área, para hacer crecer el penal con la misma mano de obra de estos asesinos”, explicó López Aliaga, quien considera que esta medida serviría tanto para la rehabilitación como para el control estricto de los internos.
La propuesta forma parte del conjunto de acciones que el candidato ha delineado para combatir la inseguridad y responder al avance del crimen organizado. López Aliaga insistió en la necesidad de adoptar medidas drásticas ante la situación que atraviesa el país.
El exalcalde de Lima recordó que el antiguo Sepa —referido como un penal de alta peligrosidad en la selva— dejó de cumplir esa función cuando el entorno comenzó a ser habitado por civiles, lo que motivó la necesidad de buscar nuevas ubicaciones más remotas. “El Sepa actual ya está pedido comercial, ahí vive gente cerca. Por eso debe hacerse en zonas donde no haya población, en lugares inhóspitos”, remarcó.
Aclaró que, de no concretarse la medida durante el actual gobierno, la ejecutará “rápidamente” en caso de asumir la presidencia. “Si no se hace ahora, el 28 de julio lo vamos a hacer rápidamente, porque ya está”, aseguró, subrayando que el proyecto ya cuenta con avances en su diseño y localización.