El mes de febrero abre una alternativa educativa para niñas y niños que permanecen en la ciudad durante el verano. En Lima, el Parque de las Leyendas mantiene abiertas las inscripciones de su programa estacional dirigido al público infantil, con una propuesta que combina aprendizaje, contacto directo con la naturaleza y actividades recreativas dentro de un entorno controlado.
La iniciativa busca ofrecer a las familias un espacio organizado, con contenidos adaptados a distintas edades, en el que los participantes conozcan de cerca la biodiversidad del país y la importancia de su cuidado. La programación se desarrolla en las dos sedes del parque y contempla talleres, recorridos y dinámicas que se extienden a lo largo del mes.
Bajo el nombre de “Aventura de Verano 2026”, el programa se presenta como una opción para el receso escolar, con cupos aún disponibles y un cronograma definido. La propuesta reúne fauna, flora y patrimonio arqueológico en un solo recinto, con sesiones estructuradas y horarios establecidos.
Un programa de verano con enfoque educativo
El programa se encuentra activo durante febrero y propone una experiencia vivencial para niñas, niños y adolescentes. La organización contempla actividades orientadas al conocimiento del entorno natural y cultural, con énfasis en la conservación y el respeto por los animales.
En la sede San Miguel, el programa se desarrolla en 22 sesiones, con cierre previsto para el 20 de febrero. La distribución semanal responde a rangos de edad específicos. Los lunes, miércoles y viernes participan los grupos Zoo Kids, dirigido a menores de 5 a 6 años; Exploradores, para edades de 7 a 11 años; y Biodiversos, orientado a adolescentes de 12 a 15 años.
Los martes y jueves, la programación se concentra en Zoo Kids y Exploradores, con vacantes disponibles en ambos grupos. Cada jornada incluye talleres vivenciales, recorridos guiados por las instalaciones, actividades relacionadas con el manejo y cuidado de los animales en sus ambientes, además de dinámicas de integración y juegos recreativos.
Actividades disponibles en la sede Huachipa
La sede Huachipa, ubicada en el distrito de Ate, ofrece una modalidad distinta. El programa contempla siete sesiones que se realizan los sábados, con fechas programadas hasta el 21 de febrero. En este espacio, los cupos disponibles corresponden a los grupos Eco Juniors, para niñas y niños de 5 a 6 años, y Bioexploradores, dirigido a participantes de 7 a 9 años.
Las actividades siguen la misma línea pedagógica, con contenidos adaptados al formato de fin de semana. El objetivo apunta a reforzar el aprendizaje mediante la observación directa y la participación en actividades planificadas dentro del parque.
Proceso de inscripción y canales de atención
Las inscripciones para el programa “Aventura de Verano 2026” permanecen abiertas y se realizan de forma virtual a través de la plataforma oficial del parque: https://leyendas.gob.pe/comprasonline/. Este canal permite a las familias revisar la disponibilidad de cupos y completar el registro correspondiente.
Para consultas adicionales, el Parque de las Leyendas pone a disposición los teléfonos 6449200, anexos 1651, 1652 y 1653, así como el número 914020405, habilitados para ambas sedes, San Miguel y Huachipa. El horario de atención del parque se mantiene de lunes a domingo, incluidos feriados, de 9 de la mañana a 5 de la tarde.
Un espacio con historia y patrimonio
El Parque de las Leyendas abrió sus puertas el 20 de marzo de 1964, durante el primer gobierno de Fernando Belaúnde Terry, a partir de la iniciativa del conservacionista Felipe Benavides Barreda. La propuesta inicial planteó la creación del primer zoológico moderno del país, con la integración de especies representativas de las regiones del Perú y una visión orientada a la conservación.
El nombre del parque guarda relación con las ilustraciones de leyendas incas y preincas que decoran los muros de ingreso, obras del artista Sabino Springett. Con el paso del tiempo, el recinto incorporó funciones culturales y científicas, además de la protección de espacios arqueológicos.
La sede Huachipa permitió ampliar la capacidad del parque y recibir animales procedentes de distintos contextos. Entre los casos mencionados por visitantes, figura el de Víctor, quien, según el testimonio de una usuaria, “llegó tras un rescate vinculado al tráfico de animales”. Este tipo de situaciones forma parte del trabajo de protección que se desarrolla en el complejo.
El parque también resguarda 53 huacas del Complejo Arqueológico Maranga, integradas al recorrido y a las actividades educativas. Esta característica refuerza su rol como espacio de aprendizaje, en el que naturaleza e historia conviven dentro de la ciudad y sirven como base para programas dirigidos al público infantil durante el verano.