A pocos metros de templos, conventos y espacios públicos que forman parte del paisaje cotidiano del Centro Histórico de Lima, el subsuelo empieza a revelar una historia distinta a la visible. Bajo la superficie de la Plazuela San Francisco, un área transitada a diario por vecinos, fieles y turistas, estudios técnicos recientes identifican evidencias materiales que remiten a etapas tempranas de la ciudad y a formas de ocupación anteriores a las transformaciones urbanas modernas.
El hallazgo surge en un contexto marcado por intervenciones municipales, debates sobre el uso del espacio público y advertencias reiteradas de especialistas respecto al valor patrimonial del entorno franciscano. En ese escenario, la información técnica cobra un peso decisivo, ya que ofrece datos verificables sobre lo que permanece oculto bajo el suelo y sobre los riesgos que implica cualquier obra sin control especializado.
Los resultados proceden de una investigación basada en métodos no invasivos, que permite observar sin remover ni alterar el terreno. Esta metodología aporta una lectura precisa del subsuelo y coloca el debate en un plano técnico, lejos de opiniones o interpretaciones sin sustento científico.
Prospección geofísica en el Centro Histórico
Una prospección de geofísica avanzada en el subsuelo de la Plazuela San Francisco, en pleno Centro de Lima, confirmó la existencia de estructuras arqueológicas distribuidas en tres sectores definidos: el frente de la Iglesia de la Soledad, el área lateral del templo principal y el espacio ubicado frente a la entrada de la Capilla. El estudio abarcó una superficie aproximada de 3,220 metros cuadrados y se desarrolló mediante técnicas de exploración no invasivas.
Los trabajos estuvieron a cargo del investigador español Luis Avial, director técnico de la empresa especializada en geofísica Falcon High Tech. El encargo partió de la Orden Franciscana de los XII Apóstoles del Perú, institución que administra el conjunto religioso y que expresó preocupación por el impacto de intervenciones recientes en la zona.
Según los resultados presentados, la mayor parte de los vestigios corresponde a estructuras verticales pétreas, asociadas a elementos arquitectónicos de carácter monumental. También se identificaron componentes de menor densidad, como solados y áreas cimentadas, cuya disposición sugiere una planificación urbana previa.
Estructuras monumentales y criptas bajo la plazuela
La información técnica indica que los restos detectados no se limitan a elementos aislados. Los patrones registrados por el georradar y otros equipos especializados apuntan a la presencia de estructuras arquitectónicas complejas, entre ellas criptas y componentes constructivos que formarían parte de edificaciones antiguas.
Para la Orden Franciscana, estos resultados contradicen afirmaciones previas de funcionarios de la Municipalidad Metropolitana de Lima, quienes sostuvieron que no existía vestigio monumental alguno bajo la Plazuela San Francisco. Desde la perspectiva de la congregación religiosa, los datos científicos obligan a revisar esa posición y a considerar el área como un espacio con alto potencial arqueológico.
En ese sentido, la orden señaló que cualquier obra futura debe ejecutarse con cuidados extremos, debido al riesgo de daños irreversibles sobre estructuras que permitirían comprender y preservar la historia antigua de la ciudad.
Luis Avial explicó los alcances de la investigación durante una conferencia de prensa convocada para difundir los principales hallazgos. El especialista cuenta con una trayectoria internacional en la localización de restos arqueológicos, minerales y humanos en diversos países. Entre sus trabajos más conocidos figura la identificación de restos vinculados al escritor Miguel de Cervantes Saavedra.
En sus investigaciones, Avial emplea equipos de fotogrametría, sensores aéreos y georradares, herramientas que permiten obtener imágenes detalladas del subsuelo sin realizar excavaciones. Durante la exposición pública, detalló la metodología utilizada en la Plazuela San Francisco y las lecturas obtenidas a partir de los registros técnicos.
A pesar de la presencia de escombros, desmonte y elementos de obra que permanecen en el área tras la demolición del muro perimetral de la plaza, el equipo logró avanzar con el análisis y determinar la existencia de restos monumentales de valor histórico.
Reacciones y exigencias de la Orden Franciscana
Representantes de la Orden Franciscana participaron en la conferencia de prensa y respaldaron los resultados del estudio. Para los religiosos, los indicios detectados refuerzan la necesidad de replantear cualquier intervención prevista en la zona y de elevar los estándares de protección patrimonial.
El vocero de la orden, Fray José Surita, subrayó la relevancia de la evidencia técnica. “La evidencia técnica demuestra que el subsuelo guarda memoria material de la Lima Antigua. Cualquier obra debe ejecutarse con el rigor que corresponde a un patrimonio de esta naturaleza”, sostuvo.
Surita también demandó la aplicación de protocolos estrictos de conservación y la supervisión permanente de especialistas antes de continuar con trabajos en el área. A su juicio, el valor histórico del subsuelo exige decisiones basadas en estudios científicos y no en criterios administrativos de corto plazo.
Durante la conferencia, los especialistas explicaron de forma detallada los resultados, la metodología empleada y las implicancias que estos hallazgos tienen para la protección del patrimonio histórico del Centro de Lima, un espacio donde cada intervención urbana mantiene una relación directa con la memoria material de la ciudad.