La ciudad de Lima se prepara para recibir una movilización de alto impacto este miércoles 28 de enero, fecha en la que la Generación Z peruana ya confirmó una marcha de protesta contra el presidente interino José Jerí.
La convocatoria, que se ha extendido a través de plataformas digitales y colectivos juveniles, también busca poner en el centro del debate nacional la exigencia de justicia por las muertes ocurridas durante las protestas de 2023 durante el entonces gobierno de Dina Boluarte, así como el reclamo de mayor transparencia en el Ministerio Público.
Según conoció Infobae Perú, la movilización coincide con la llegada a la capital de delegaciones de regiones del sur, que avanzan en la denominada “Marcha de Sacrificio”.
Generaciones y regiones
La Generación Z ha tomado el liderazgo en la organización de esta jornada, articulando demandas propias con las de familiares de víctimas de la represión estatal.
Bryan Melgar, vocero del colectivo, señaló en declaraciones recogidas por RPP que la fecha fue elegida como un acto de memoria hacia los “hermanos del sur” y para recordar que “el Perú no olvida”. Entre las consignas de la protesta figura la solicitud de posible vacancia del actual mandatario, José Jerí, asunto que se debate en el Parlamento.
Melgar detalló que la convocatoria de la Generación Z es independiente y no responde a coordinaciones formales con sindicatos tradicionales como la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), aunque la invitación se extiende a todos los sectores sociales y colectivos que deseen sumarse.
De acuerdo con el vocero, el grupo busca que “el pueblo se levante y comience a despertar”, en alusión al descontento social que recorre distintos sectores, especialmente los jóvenes.
El reclamo por justicia
Entre los detonantes inmediatos para la movilización figura la decisión del fiscal interino de la Nación, Tomás Aladino Gálvez, de desactivar el Equipo Especial de Fiscales para Casos con Víctimas durante las Protestas Sociales (Eficavip).
Esta medida ha sido denunciada como un intento de imponer la impunidad en los procesos abiertos por los asesinatos ocurridos en manifestaciones recientes. Los familiares de los 18 fallecidos en Juliaca, así como delegaciones de Puno, Ayacucho y Cusco, han iniciado un desplazamiento hacia Lima desde hoy 25 de enero para exigir la reactivación de este equipo especializado.
Raúl Samillán, representante de los familiares de Juliaca, advirtió que el reemplazo de fiscales con conocimiento de los expedientes por personal ajeno a los casos podría significar años de retraso en la investigación.
“La desactivación del equipo especial ocurrió días antes de que se conocieran informes periciales clave sobre asesinatos en Ayacucho”, denunció Samillán.
Ruta, símbolos y demandas
La denominada “Marcha de Sacrificio” tiene un cronograma definido por las organizaciones de deudos y colectivos juveniles. La fecha elegida lleva una carga simbólica, ya que se conmemorará el asesinato de Víctor Santisteban, víctima de las protestas en la capital en 2023.
De acuerdo con los organizadores, la demanda central es la reactivación inmediata del Eficavip, pero se suman otros reclamos como el esclarecimiento de las reuniones del presidente Jerí con el empresario chino Xi Huayang y el rechazo a la corrupción institucional.
Según una encuesta de Ipsos publicada por el diario Perú21, el 62 % de la población considera que Jerí debe culminar su mandato, mientras que el 78 % vincula las reuniones citadas con posibles actos de corrupción. La Generación Z se reconoce fuera de ese 62 %, posicionándose como una voz crítica frente al gobierno y al Congreso.
Memoria colectiva
El rol de la Generación Z no se limita a la convocatoria, sino que también redefine el lenguaje y los símbolos de la protesta actual. Bajo el lema “No heredamos el miedo, heredamos la memoria y la lucha”, el colectivo ha optado por una iconografía popular, como el uso del logo de la calavera del anime One Piece, para reforzar su mensaje. La estrategia de comunicación subraya una juventud organizada que rechaza el olvido y la impunidad.
Durante la jornada, los manifestantes prevén realizar plantones frente a las sedes fiscales, con el respaldo de organizaciones de derechos humanos.
El escenario político se mantiene tenso, con posiciones divididas en el Congreso respecto a la permanencia de José Jerí en el poder. Mientras algunos parlamentarios insisten en la necesidad de estabilidad institucional, otros consideran indispensable la censura del presidente.
La Generación Z sostiene que el Parlamento prioriza intereses propios y se aleja de las demandas ciudadanas, especialmente cuando se trata de exigir transparencia y condenar las acciones irregulares del Ejecutivo.
La movilización de este miércoles 28 de enero representa un nuevo capítulo en la protesta social peruana, donde la convergencia de generaciones, regiones y demandas pondrá a prueba la capacidad de respuesta de las instituciones nacionales.