Si bien esta disposición será efectiva recién desde el 21 de enero, la División de Tránsito de la Policía Nacional del Perú desplegó a 200 efectivos en distintos puntos de la capital para realizar operativos preventivos e informar a los motociclistas sobre las sanciones que enfrentarán en caso de incumplir esta medida.
Desde San Isidro, varios agentes policiales intervenían a conductores para realizarles pruebas de alcoholemia, solicitarles su identificación y entregarles folletos informativos con los datos necesarios, entre ellos el monto de la multa y la fecha de inicio de la prohibición.
Durante esta denominada “marcha blanca”, previa a la aplicación formal de las sanciones, muchos de los motociclistas intervenidos expresaron su disconformidad, al señalar que utilizan este vehículo para trasladar a familiares a sus centros de trabajo.
PNP espera cooperación de la ciudadanía
El jefe de la División de Tránsito, general Humberto Alvarado, explicó que antes de iniciar la aplicación de sanciones se viene desarrollando una campaña de información y sensibilización dirigida a los conductores.
Estamos en una marcha de sensibilización, de comunicación, gracias a ustedes que nos brindan esta cobertura. A partir del día 21, la Dirección de la Policía de Tránsito, a través de sus subcomponentes de control y fiscalización, va a aplicar estas sanciones pecuniarias”, señaló.
El oficial precisó que la medida busca principalmente prevenir delitos y no recaudar multas. “Entendemos que la ciudadanía va a estar cooperando y colaborando, porque la seguridad ciudadana es parte de cada uno de los integrantes de nuestra ciudad”, indicó.
Según detalló, la infracción será sancionada con una multa equivalente al 12 % de una Unidad Impositiva Tributaria, es decir, 669 soles. En caso de reincidencia, el monto se duplicará y alcanzará los 1.320 soles.
Finalmente, sostuvo que se trata de una acción preventiva orientada a “mitigar estos hechos criminales que son cometidos utilizando vehículos lineales” e hizo un llamado a respetar la norma para contribuir a la reducción de la violencia urbana.
General Arriola explicó el uso de la moto en actos delictivos
La prohibición para que dos personas circulen en una motocicleta ya había estado vigente en 2025, pero fue derogada tras el reclamo de ese sector. Sin embargo, una de las principales demandas de los transportistas en la reciente paralización fue que se restablezca esta restricción.
Este pedido cobró fuerza debido a que los últimos ataques a chóferes fueron cometidos por dos sicarios que se desplazaban a bordo de una motocicleta.
En otro momento, el general Arriola explicó cómo muchos criminales utilizan este medio de transporte para cometer sus delitos. Señaló que, al tratarse de un vehículo liviano, tiene facilidad para maniobrar en zonas de alta congestión vehicular y evadir los controles policiales.
Asimismo, indicó que el modus operandi de las bandas de sicarios suele ser actuar en parejas: uno ejecuta el ataque, mientras el otro lo espera a bordo de la motocicleta para facilitar la fuga.
En ese contexto, y aunque reconoció los inconvenientes que esta nueva prohibición genera a un sector de la población, pidió comprensión a la comunidad motera y colaboración con las autoridades para reforzar la seguridad ciudadana.