El general Óscar Arriola explicó que la captura de la organización criminal involucrada en el asesinato del taxista Homero David Casas Jara fue resultado de un proceso de investigación sostenido. Según detalló, el trabajo policial permitió reconstruir los movimientos de los implicados incluso varios días después de ocurrido el crimen, lo que facilitó su ubicación y posterior intervención.
Como parte de este despliegue, distintas unidades especializadas de la Policía Nacional participaron en un operativo simultáneo ejecutado en el distrito de Santa Anita. En la acción intervinieron efectivos de las unidades especializadas de la PNP quienes cercaron dos grandes inmuebles que funcionaban como puntos clave de la organización. En estos espacios se hallaron armas de fuego y se logró la detención de varios integrantes de la banda.
El general precisó que las evidencias recogidas en los inmuebles intervenidos guardaban relación directa con los escenarios donde se produjeron los hechos criminales. Las huellas y otros elementos sometidos a análisis criminalístico permitieron vincular a los detenidos con el homicidio, el robo del vehículo, su posterior venta y el almacenamiento de las armas utilizadas. Frente a la solidez de las pruebas, los implicados terminaron confesando su participación en los delitos.
Evidencias y confesiones
Arriola indicó que la investigación no se limitó a una sola intervención, sino que formó parte de una secuencia de acciones que permitieron desarticular progresivamente a la organización. El punto donde se realizó la última captura fue identificado como un lugar desde el cual salían armas de fuego, lo que reforzó la hipótesis policial sobre el funcionamiento interno de la banda.
Hasta el momento, se ha logrado detener a un número significativo de integrantes, aunque la Policía continúa trabajando para concretar una captura adicional que permitiría cerrar el círculo sobre esta estructura criminal. El general sostuvo que el seguimiento continúa activo y que el trabajo de inteligencia se mantiene en marcha para ubicar al último implicado.
La autoridad policial subrayó que este tipo de resultados responde a la incorporación de herramientas tecnológicas que permiten a la institución adelantarse a las acciones delictivas. El uso de rastreos y seguimientos especializados fue determinante para reconstruir la ruta del crimen y ubicar a los responsables, incluso cuando intentaron ocultar sus movimientos.
El asesinato del taxista tras aceptar un servicio por aplicativo
El crimen que dio origen a la investigación ocurrió en el distrito de Los Olivos. La víctima, Homero David Casas Jara, de 37 años, fue asesinada a balazos por delincuentes que fingieron ser pasajeros para robarle su vehículo. El servicio fue solicitado mediante un aplicativo y se inició en el distrito de Ate, según información policial.
De acuerdo con los familiares, el taxista salió de su vivienda alrededor de las 10 de la noche para comenzar su jornada laboral. Poco antes de las 11 de la noche, cuando realizaba su primera carrera, se perdió todo contacto con él. La preocupación aumentó cuando el teléfono dejó de responder y el sistema de GPS del vehículo fue desactivado, lo que llevó a la familia a iniciar una búsqueda inmediata.
La denuncia por desaparición fue presentada ante la Dirincri al detectarse irregularidades en el recorrido del vehículo. La última ubicación registrada por el sistema de monitoreo familiar desapareció apenas cinco minutos después de que el conductor recogiera al supuesto pasajero.