La historia se repite cada verano en Lima Este para los habitantes de Chaclacayo. Allí, la negligencia de las autoridades se hace evidente en el precario estado de sus infraestructuras, las cuales permanecen vulnerables pese al inicio de la temporada de lluvias y huaicos.
Esta vez se trata del puente Javier Pérez de Cuéllar. Ubicado a la altura del kilómetro 24 de la Carretera Central, este paso peatonal presenta un estado de deterioro alarmante, con grietas profundas y una estructura que tiembla peligrosamente ante el paso de los transeúntes.
Pese a ser una vía vital para que miles de personas lleguen a sus centros de trabajo y estudios, el puente podría ser una trampa mortal. Según reportes de Exitosa, las barandas de seguridad están desprendidas y sujetas apenas por cables oxidados, mientras que las vigas principales muestran un desgaste severo que no ha sido atendido en casi una década.
Nueve años de promesas incumplidas
Este puente arrastra casi una década de advertencias de la comunidad. Los problemas se reportaron tras el fenómeno de El Niño Costero en 2017, año en el que la estructura fue cerrada temporalmente por daños en sus bases. Aunque fue reabierto posteriormente, los vecinos denuncian que nunca se realizaron trabajos de reforzamiento.
“Prometieron que iban a construir un nuevo puente, pero seguimos esperando”, manifestó un residente de la zona a Exitosa, recordando que ya han pasado nueve años desde que la infraestructura fue calificada como crítica.
Incluso hace un año, en marzo de 2025, el alcalde de Lurigancho-Chosica, Oswaldo Vargas, advirtió que el puente tiene una antigüedad que supera los 50 años y posee estribos que han cedido frente a los constantes caudales del río. Según la autoridad edil, las plataformas estaban unidas de forma precaria y las juntas, debilitadas. Esta situación ha sido comunicada reiteradamente al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) para solicitar una evaluación técnica e hidráulica
En ese entonces, el acalde reconoció que que ya tenían varios puentes cerrados como el California Baja, Caracol y Girasoles. Sin embargo, decidieron mantener el Pérez Cuellar habilitado. “Este puente, que está hasta cierto punto operativo, puede colapsar en cualquier momento, cuando el río Rímac aumente a más de 120 metros cúbicos por segundo”, precisó a América Noticias.
Alerta por lluvias y riesgo de huaicos
Hace apenas tres días, el alcalde Vargas solicitó formalmente al Ejecutivo la declaratoria de estado de emergencia para su jurisdicción, ante el temor de una activación inminente de quebradas y la caída de huaicos.
El Senamhi ha activado la alerta, advirtiendo que las precipitaciones de gran magnitud continuarán afectando la costa y sierra central. En distritos como Chosica y Chaclacayo, las lluvias intensas ya se prolongan por varias horas, provocando un aumento visible en la carga del río Rímac.
Para los vecinos de la segunda zona de Alto Huampaní, el colapso del puente Javier Pérez de Cuéllar significaría el aislamiento total, obligándolos a realizar tramos mucho más largos y peligrosos por la zona de Huampaní para poder conectar con la capital.