El universo de los videojuegos en Perú experimentó en 2025 una transformación sin precedentes, impulsada por la expansión de audiencias y el fortalecimiento de comunidades locales. Esta evolución gamer quedó marcada por la consolidación de nuevas disciplinas competitivas y la creciente interacción entre jugadores, marcas y público. El sector anticipa que, en 2026, la integración de entretenimiento digital, esports y experiencias presenciales redefinirá la participación tanto de competidores como de aficionados.
A lo largo del año, grandes marcas intensificaron su apuesta por formatos que fusionan torneos, creadores de contenido e interacciones en vivo. Este fenómeno señala una tendencia donde la colaboración entre diferentes actores del ecosistema genera propuestas más atractivas y dinámicas para un público cada vez más amplio.
Comunidades gamers y profesionalización
Uno de los datos centrales del cierre anual es el fortalecimiento de comunidades especializadas. Modalidades como el sim racing y los fighting games avanzaron hacia la profesionalización, estableciendo circuitos más extensos y organizados. De manera paralela, los juegos de cartas coleccionables como Yu-Gi-Oh! y propuestas físico-estratégicas como Beyblade consolidaron círculos activos que ampliaron el concepto de competencia más allá del videojuego digital tradicional.
PUBLICIDAD
Este proceso se tradujo en una expansión tangible de la actividad competitiva, con comunidades que migraron de eventos esporádicos hacia estructuras sólidas, sostenidas y de mayor alcance.
Diversificación de competencias
De acuerdo con cifras de Kantar Ibope Media, el 57% de los usuarios de internet en Perú participa en videojuegos. Esta estadística revela la magnitud de una industria que, hasta hace pocos años, era considerada un nicho y ahora implica una red en crecimiento de jugadores, marcas y comunidades.
Aldair Torres, gerente de marketing de Infinity Gaming Perú, explicó a El Peruano: “Uno de los avances más visibles de 2025 reside en la diversificación de competencias”. A los títulos clásicos como Valorant, League of Legends y EA Sports FC, se sumaron con fuerza disciplinas híbridas y juegos de cartas, atrayendo a nuevas generaciones de gamers y entusiastas de distintas regiones.
PUBLICIDAD
Participación femenina
El desarrollo competitivo no solo tuvo un componente técnico, sustentado por el acceso a información especializada y una mejor preparación, sino que también se reflejó en el aumento de la participación femenina. Juegos como Valorant, con circuitos específicos promovidos por Riot Games, permitieron que más jugadoras lograran visibilidad en torneos mixtos y comunidades organizadas.
Otro aspecto relevante es la descentralización del ecosistema. Aunque Lima mantiene su peso, regiones del norte, centro y sur ganaron protagonismo mediante eventos presenciales, herramientas digitales y centros especializados como Infinity Gaming Center, que funcionan como polos de desarrollo para el talento local.
Proyección y tendencias para 2026
En el panorama internacional, Valorant se posiciona como el videojuego peruano con mayor proyección, seguido de EA Sports FC y franquicias de peleas como Tekken. Yu-Gi-Oh! destacó entre los TCG gracias al nivel técnico de sus competidores y la regularidad de torneos presenciales, con impacto más allá de las fronteras nacionales.
PUBLICIDAD
La tendencia para 2026 apunta a la convergencia de formatos: los organizadores buscan integrar competencias, contenido en línea, influencers y dinámicas presenciales para crear ecosistemas modernos, completos y adaptados a los nuevos hábitos de consumo. La industria peruana de videojuegos se prepara para un ciclo de innovación donde la colaboración y la diversidad serán ejes fundamentales.