En las últimas semanas, la estafa del pariente detenido ha vuelto a golpear con fuerza a familias en Lima y distintas regiones. Esta modalidad, que parecía en desuso, reapareció con mayor sofisticación y dejó varias víctimas que, entre la confusión y la angustia, terminaron depositando miles de soles en cuentas bancarias controladas por delincuentes.
La Policía Nacional del Perú (PNP) confirmó que dos hombres fueron capturados tras ser identificados como parte de una organización criminal que operaba con este engaño telefónico. Los presuntos integrantes, conocidos como parte de Los Maléficos del Norte, fueron denunciados luego de que una madre recibiera la llamada desesperada de alguien que imitaba la voz de su hija, asegurando estar detenida. Para reforzar el ardid, un supuesto agente policial le exigió un depósito de 5.000 soles a cambio de su liberación.
El regreso de una estafa que apela al miedo y la desesperación
El procedimiento de estos grupos se repite con gran similitud en todos los casos. Todo comienza con una llamada inesperada, realizada en horas de la noche o madrugada para aumentar la confusión. Al otro lado de la línea, una voz alterada o entre sollozos se hace pasar por el hijo, hija o algún otro pariente cercano de la víctima. Con frases como “me detuvieron”, “necesito ayuda” o “van a meterme a la cárcel”, buscan generar una reacción inmediata de pánico.
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En cuestión de segundos, el teléfono pasa a un supuesto funcionario: a veces se presenta como policía, otras como fiscal. Este personaje es quien explica que el familiar habría participado en un hecho delictivo, pero ofrece una salida “rápida” si se entrega dinero de inmediato. Las exigencias suelen ser de miles de soles y van acompañadas de amenazas sobre lo que podría pasar si no se cumple el pedido.
En el caso que terminó con la detención de Víctor Manuel Dionisio Pérez y Gino Blas Yapopampa, la víctima fue una mujer que creyó escuchar a su hija en estado de desesperación. Convencida por la voz y por la presión del supuesto agente, realizó un depósito a una cuenta bancaria. Minutos después, al comunicarse directamente con su verdadera hija, descubrió que estaba bien y que todo se trataba de un engaño. De inmediato acudió a la comisaría para denunciar lo ocurrido.
Gracias a la denuncia y al rastreo de las transferencias, los investigadores de la División de Estafas de la Policía Nacional lograron dar con los presuntos responsables. Las cuentas bancarias y números telefónicos permitieron identificar a los sospechosos, quienes fueron intervenidos en sus propios domicilios. Según los agentes, no sería la primera vez que estos sujetos participaban en ilícitos bajo esta modalidad.
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Cómo evitar caer en la estafa del pariente detenido
Los especialistas en delitos informáticos advierten que estas estafas prosperan principalmente por el exceso de información personal que los propios usuarios comparten en redes sociales. Fotografías de viajes, ubicación de centros de trabajo, lugares de estudio, números de teléfono e incluso rutinas diarias son utilizadas por los delincuentes para hacer más creíble su historia.
Las autoridades recomiendan tomar varias medidas de prevención. Una de las principales es no brindar información personal en llamadas telefónicas de desconocidos y cortar inmediatamente la comunicación si se sospecha de una estafa. Después, lo recomendable es verificar por cuenta propia la situación real del familiar supuestamente detenido, llamando a su número personal o a personas cercanas.
Otra herramienta que viene siendo aconsejada por la policía es establecer en el entorno familiar una palabra clave de seguridad. En caso de recibir una llamada de este tipo, se puede preguntar por dicha clave, algo que los delincuentes difícilmente podrán responder. De esa manera, se evita actuar bajo la presión y el miedo que intentan imponer.
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Actualmente, a los detenidos se les investiga por los presuntos delitos de estafa agravada, asociación ilícita para delinquir y falsedad genérica. Mientras tanto, las autoridades insisten en que la mejor protección frente a estas bandas es una ciudadanía informada y atenta, que no entregue datos sensibles y que denuncie cualquier intento de engaño.