La infidelidad es uno de los principales motivos de conflicto en las relaciones de pareja y, en muchos casos, la causa directa de separación o divorcio. Según datos del Ministerio de Salud (Minsa), los problemas de pareja como la desconfianza, los celos y la infidelidad están entre los factores más comunes que generan afectaciones emocionales y psicológicas en los peruanos, llegando incluso a impactar en la salud mental. Por su parte, el Seguro Social de Salud (EsSalud) señala que los conflictos de pareja ocasionados por la infidelidad son una de las razones frecuentes de consulta en terapia familiar y psicológica, debido al impacto que generan en la estabilidad emocional y en la dinámica familiar.
Históricamente, la infidelidad ha estado más asociada a los hombres; sin embargo, en la actualidad cada vez más mujeres también son infieles. Lo interesante es que las razones y motivaciones detrás de la infidelidad no son iguales en ambos sexos. La infidelidad masculina y la femenina suelen tener características y orígenes diferentes que vale la pena conocer para comprender mejor este fenómeno.
Características de la infidelidad masculina
En los hombres, la infidelidad suele estar vinculada con la búsqueda de novedad y deseo sexual. Los varones suelen ser más propensos a separar el sexo de las emociones, lo que facilita que se involucren en encuentros sexuales sin necesariamente buscar una relación afectiva paralela.
Algunas características frecuentes de la infidelidad masculina son:
- Mayor impulsividad: muchos hombres son infieles motivados por la oportunidad del momento.
- Enfoque sexual: predomina el interés por lo físico y la atracción sexual, más que por el vínculo emocional.
- Necesidad de reafirmación: algunos hombres buscan en la infidelidad una forma de alimentar su ego o autoestima.
- Menor intención de romper la relación principal: en muchos casos, los hombres infieles no buscan reemplazar a su pareja oficial, sino mantener ambos vínculos en paralelo.
En conclusión, la infidelidad masculina tiende a estar más relacionada con la satisfacción de deseos sexuales, la búsqueda de variedad y la validación personal.
Características de la infidelidad femenina
En las mujeres, la infidelidad suele estar motivada por carencias emocionales dentro de la relación principal. Muchas veces se da cuando sienten que no reciben atención, afecto o comprensión de su pareja.
Las características más comunes de la infidelidad femenina son:
- Necesidad de conexión emocional: las mujeres tienden a involucrarse con otra persona cuando sienten que pueden ser escuchadas, comprendidas y valoradas.
- Duración más prolongada: a diferencia de los hombres, la infidelidad femenina suele ser menos impulsiva y más sostenida en el tiempo.
- Impulso de búsqueda de apoyo: el vínculo con el amante muchas veces surge como una forma de compensar la falta de cercanía con la pareja oficial.
- Mayor probabilidad de ruptura de la relación principal: debido a que existe un componente emocional más fuerte, la infidelidad femenina puede conducir más fácilmente a la separación definitiva.
Por lo tanto, la infidelidad en mujeres está más relacionada con el terreno afectivo que con el deseo sexual en sí.
Diferencia entre la infidelidad masculina y la femenina
La diferencia central entre la infidelidad masculina y la femenina radica en las motivaciones que las impulsan.
- Hombres: suelen ser infieles por razones sexuales y de oportunidad. La búsqueda de variedad, el deseo de experimentar nuevas sensaciones o la necesidad de sentirse atractivos son factores determinantes. Para muchos, la infidelidad no necesariamente implica un distanciamiento afectivo de su pareja.
- Mujeres: suelen ser infieles por razones emocionales y afectivas. La carencia de atención, el sentirse poco valoradas o la falta de conexión emocional son detonantes comunes. Para ellas, la infidelidad puede ser una forma de encontrar lo que no reciben en su relación principal.