La ministra de Vivienda, Hania Pérez de Cuéllar, minimizó este lunes el 7% de aprobación que registra la presidenta Dina Boluarte, la cifra más baja no solo a lo largo de su gobierno —que está próximo a cumplir los 500 días— sino por un jefe del Estado en las últimas dos décadas, según una encuesta de Datum Internacional difundida por El Comercio.
“Son percepciones [...] Nosotros seguimos trabajando en el cierre de brechas, seguimos con una agenda fuerte, [...] viendo las reformas estructurales que el país necesita. Justamente, creo que inaugurando obras tan anheladas y resolviendo los problemas de fondo de la población vamos a ir recuperando la confianza”, dijo la titular en los exteriores del Congreso.
El aumento en la desaprobación de Boluarte, que escaló de 85% en marzo a 88% en abril, ocurre al mismo tiempo del llamado Rolexgate, un caso que fue expuesto a mediados de marzo, propició la apertura de una investigación fiscal por supuesto enriquecimiento ilícito y generó un allanamiento de la residencia presidencial.
De acuerdo con el sondeo, un 92% de peruanos afirma no creer en la explicación de la jefa del Estado, quien ajustó su versión inicial sobre los relojes de lujo y admitió que fueron un préstamo del gobernador de Ayacucho, Wilfredo Oscorima. Un 93% opina, además, que Boluarte debería explicar de manera pública el origen del dinero ingresado en sus cuentas.
La percepción negativa no se limita a la gobernante, sino que también afecta a otras figuras del Ejecutivo. Gustavo Adrianzén, jefe de Gabinete, inicia sus funciones con un 70% de rechazo, mientras que la desaprobación del ministro de Economía y Finanzas (MEF), José Arista, aumentó de 46% a 65%.
“¡Fuera, mentirosa!”, resonaba entre las quejas. En respuesta a esta situación, la mandataria utilizó su discurso para responder a los manifestantes: “Los gritos, o los odios a la patria, no nos van a detener. Estamos aquí firmes por la salud de todos los peruanos. [...] No hay lugar para odios ni mediocridades, seguimos avanzando en el desarrollo de la nación”, dijo.
“Donde antes había desidia y olvido, hoy tienen un gobierno que actúa, que trabaja, que destraba. Un Gobierno comprometido, responsable y al que nada le distrae y nada distraerá, y que, la lucha contra la corrupción y los corruptos se mantiene con las manos limpias”, siguió.
En relación con las regiones del país, el sur lidera el índice de rechazo con un 90%, mientras que Lima y Callao muestran el menor rechazo, con un 86%. Por otro lado, es entre la población de sectores socioeconómicos bajos donde la jefa de Estado encuentra el menor apoyo, alcanzando también un 90% de desaprobación.