La ministra de Vivienda, Hania Pérez de Cuéllar, intentó justificarse recientemente sobre la compra de relojes falsos que hizo en China. “Fue una compra que hice hace más de 15 años”, señaló. Además, indicó que la adquisición se hizo antes de ocupar cualquier cargo público, específicamente antes de su función en Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi).
Cabe recordar que Pérez de Cuéllar había intentado defender a la presidenta Dina Boluarte por el caso Rolex al señalar que la réplica de dichos lujosos relojes “se compran en cualquier lado”. Sin embargo, el reciente del jueves 4 de abril, hizo un cambio en sus declaraciones: “No me refería a un Rolex, me refería a un reloj y lamento si esto ha sido malinterpretado, pero yo en aquel entonces no tenía ninguna idea de poder ser funcionaria pública”, señaló, en diálogo con Panamericana.
La ministra explicó también que esta compra fue un acto impulsado por el deseo de poseer una fantasía. “No tenía ni idea que iba a terminar presidenta de Indecopi. Obviamente, rechazo que se venda la piratería (...) En el caso de las réplicas, son las propias casas matrices que lideran estas autorizaciones. Hay un debate técnico, sé que en ciertos países eso igual se considera piratería, pero lo cierto es que es algo que sucedió hace más de 15 años”, detalló.
Además, Pérez de Cuéllar defendió a la presidenta Dina Boluarte en el contexto de las investigaciones del Caso Rolex, haciendo hincapié en la presunción de inocencia que se debe respetar hasta que se prueben las acusaciones. La ministra enfatizó que las especulaciones sobre la supuesta intervención de Wilfredo Oscorima en la compra de relojes Rolex para la presidenta son, hasta el momento, meras conjeturas sin base probatoria, sugiriendo una posible vulneración al derecho fundamental de la presunción de inocencia.
Pena de cárcel por delito de piratería
La Ministra de Vivienda, Hania Pérez de Cuéllar, podría enfrentarse a una pena de cárcel de hasta ocho años y multas considerables por la importación de mercancías evadiendo el control aduanero, un delito que se sanciona severamente según la legislación vigente. Este hecho se centra en la adquisición de una réplica de un reloj Rolex, cuyo valor superaría ampliamente las cuatro Unidades Impositivas Tributarias (UIT), es decir, más de S/ 20,000, teniendo en cuenta que un Rolex original puede costar más de S/ 50,000.
La ley precisa que tal delito se castiga con prisión y multas económicas cuando las mercancías importadas eluden los controles aduaneros, situación en la cual se encontraría Pérez de Cuéllar.
Si se demuestra que el valor del bien supera el mencionado umbral de las 4 UIT, la ministra podría encararse a consecuencias legales significativas. Además, el delito se agrava bajo ciertas circunstancias, como la participación de funcionarios públicos en el acto, lo que podría incrementar la pena hasta los doce años de cárcel.
El articulado sobre el cual reposa la acusación contra Pérez de Cuéllar también contempla circunstancias agravantes que incluyen la importación de artículos prohibidos como armas o sustancias nocivas, la utilización de la violencia, la implicación de menores de edad, o la evasión de gravámenes superiores a cinco UIT.
Aunque en el caso de la Ministra de Vivienda la acusación se centra en la elusión del control aduanero mediante la importación de una réplica valiosa, el espectro de agravantes demuestra la gravedad con la que la ley trata estos delitos.