Justo Figuerola de Estrada, el presidente peruano que se hartó de gobernar y renunció lanzando su banda presidencial por la ventana

Las consecuencias de una de las renuncias presidenciales más inusuales en la historia del Perú protagonizadas en el siglo XIX.

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Revisamos el contexto y las consecuencias de una de las renuncias presidenciales más inusuales en la historia del Perú, protagonizada por Justo Figuerola en el siglo XIX. TikTok: labibliotecademerlin

En un hecho sin precedentes en la historia política de Perú, repleto de golpes de estado, revoluciones y líderes que sobresalen y desaparecen con la velocidad de un parpadeo, existe un episodio tan singular como desconcertante. Este momento de la convulsionada historia peruana del siglo XIX, nos habla de un presidente cuyo final en el poder no estuvo marcado por un golpe de estado, sino por un acto de renuncia tan inusual y dramático.

La escena transcurre en una tarde agitada, frente a una residencia de aspecto distinguido, donde una multitud enardecida espera respuestas de su líder. En un giro sorprendente y repleto de simbolismo, este presidente eligió terminar su mandato de una manera que ni sus más cercanos asesores podrían haber anticipado. Este acto no solo marcaría el final de su gestión, sino que dejaría una huella indeleble en la memoria colectiva del país. ¿Quién fue este presidente y qué lo llevó a culminar su presidencia de una forma tan singular?

¿Quién fue el presidente y en qué contexto se desarrollaron los hechos?

En el panorama político del Perú, la emergencia de diversos líderes ha impactado profundamente la dirección y los destinos del país a través de sus decisiones y modalidades de gobernanza. En este diverso escenario, surge la figura de Justo Figuerola de Estrada, un presidente cuyo corto periodo en el poder se distinguió por el modo drástico en que decidió poner fin a su presidencia.

Según explica el historiador, conocido como Merlín en su canal denominado “La Biblioteca de Merlín”, el contexto en el que se inscribe la gestión de Figuerola es particularmente tumultuoso, siguiendo la etapa de la Confederación Peruano-Boliviana. El país enfrentaba lo que se ha descrito como una anarquía militar, caracterizada por una serie de golpes de estado perpetrados por líderes militares que anhelaban el poder.

En medio de la turbulencia política, un presidente peruano elige una forma dramática y simbólica para abandonar el poder. Esta es la historia de Justo Figuerola y su renuncia. 
Foto: Gobierno del Perú
En medio de la turbulencia política, un presidente peruano elige una forma dramática y simbólica para abandonar el poder. Esta es la historia de Justo Figuerola y su renuncia. Foto: Gobierno del Perú

Esta era de inestabilidad, agravada tras la muerte de Gamarra, precipitó al Perú en un estado de confusión y desorden. En un intento por estabilizar la situación y prevenir una posible guerra civil provocada por una nueva rebelión encabezada por Manuel Ignacio de Vivanco. El general Francisco de Vidal, quien entonces ejercía la presidencia, tomó la decisión de ceder el poder al mejor candidato. Esta transferencia de mando buscaba ofrecer una solución a la crítica situación que vivía el país, marcando así un momento significativo en la historia política peruana.

“Tirar la Banda por el Balcón” de Ricardo Palma

Ricardo Palma, en su reconocida Tradiciones Peruanas, narra un episodio singular en la historia política del Perú, destacando la inusual forma en que concluyó una presidencia en el país.

Este relato inicia tras la derrota en la batalla de Portete, evento que llevó a la destitución de La Mar y al ascenso de Gamarra al poder. Gamarra inaugura entonces un periodo caracterizado por la inestabilidad, con la peculiaridad de que en Lima era frecuente el cambio de presidente, llegando a tener hasta tres o cuatro en un solo año.

A través del archivo del Congreso de la República, durante esta época de agitación, se desata una pugna por el poder entre los generales Vivanco y Castilla. Sin embargo, la ciudad de Lima reconocía la autoridad de Vivanco, representada en la figura de Manuel Menéndez, un acaudalado agricultor y presidente del Consejo de Estado que no pertenecía al estamento militar. Eventualmente, agobiado por las circunstancias, Menéndez decide renunciar y delega su posición a Justo Figuerola, su vicepresidente, quien lidera el país desde el 15 de marzo de 1843 hasta la aparición de Vivanco el 8 de abril.

Figuerola vivía en las inmediaciones de la dulcería Broggi, específicamente en la zona conocida como Plateros de San Agustín. En un incidente, cerca de las seis de la tarde, un grupo enfurecido comenzó a realizar una revuelta con gritos subversivos frente a su domicilio, amenazando con irrumpir. Ante la notificación de su portero sobre el alboroto, Figuerola le comunica a su hija política, Catalina, para que presente la banda presidencial al pueblo desde el balcón, diciendo:.

“Catalina, saca la banda que está en la cómoda, abre la celosía del balcón y dile al pueblo soberano que disponga de ella a su regalado gusto. Y también, que digo yo que me dejen tranquilo, y que se vayan al montón”, escribió Ricardo Palma.
Descubre el relato de Justo Figuerola, el presidente que prefirió ceder su banda presidencial al pueblo antes que perpetuarse en el poder en una época de convulsión política.
(Composición Infobae Perú)
Descubre el relato de Justo Figuerola, el presidente que prefirió ceder su banda presidencial al pueblo antes que perpetuarse en el poder en una época de convulsión política. (Composición Infobae Perú)

¿Qué pasó después con Justo Figuerola de Estrada?

Tras el inédito episodio en el que la multitud se apoderó de la banda presidencial, el cual culminó con un gesto simbólico de renuncia por parte de Justo Figuerola, la búsqueda de un nuevo líder se hizo inminente. La élite de la ciudad, interpretando el deseo popular y el vacío de poder, optó por restaurar a Vivanco en la presidencia, quien sería finalmente condecorado como presidente del Perú.

Pese a los turbulentos avatares políticos que siguieron, Figuerola, figura emblemática que en vida había ocupado los tres Poderes del Estado, decidió retirarse completamente de la vida pública. Cansado de las constantes convulsiones políticas y avanzada su edad, optó por un retiro tranquilo, falleciendo el 23 de mayo de 1854.

Sus restos yacen en el nicho 17 del cuartel San José, dentro del cementerio general Presbítero Maestro en Lima, donde reposa como testigo silente de una época de fervorosa actividad política en el Perú.

Un análisis detallado de cómo Justo Figuerola, enfrentado a un país en crisis, optó por una salida inesperada de la presidencia, marcando un momento histórico en Perú.
(Composición Infobae Perú)
Un análisis detallado de cómo Justo Figuerola, enfrentado a un país en crisis, optó por una salida inesperada de la presidencia, marcando un momento histórico en Perú. (Composición Infobae Perú)