Mafias del ‘Gota a gota’ secuestran a niña por préstamo no pagado de su padre

Los secuestradores exigen S/ 5 mil soles como rescate, mientras la policía y el Ministerio Público trabajan en colaboración para encontrar a la menor

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Una niña de 13 años fue obligada a subir a un automóvil blanco cerca de su hogar en Iquitos. La familia recibe exigencia de rescate mientras las autoridades sospechan conexión con la mafia colombiana. (Panamericana Televisión)

Una niña de 13 años fue secuestrada en Iquitos mientras se dirigía a comprar pan para el desayuno. Testigos presenciales informaron que dos individuos la obligaron a subir a un automóvil blanco justo a unos metros de su hogar, en el distrito de Nauta, provincia de Loreto. Horas después, los delincuentes se pusieron en contacto con la familia exigiendo un rescate de S/ 5 mil soles para liberar a la menor.

Se sospecha que miembros de la mafia colombiana conocida por realizar la modalidad del ‘Gota a gota’ podrían estar detrás del rapto, motivados por una deuda no cancelada del padre de la niña.

Ante esta situación, la denuncia fue presentada en la comisaría local, activando la intervención del Ministerio Público y la Policía Nacional del Perú (PNP) especializada en investigaciones. Ambas autoridades se desplazaron hasta el pueblo para colaborar en la búsqueda y el esclarecimiento del incidente.

¿En qué consiste la modalidad de ‘Gota a gota’?

Los secuestradores exigen S/ 5 mil soles como rescate, mientras la policía y el Ministerio Público trabajan en colaboración para encontrar a la menor. (Andina)
Los secuestradores exigen S/ 5 mil soles como rescate, mientras la policía y el Ministerio Público trabajan en colaboración para encontrar a la menor. (Andina)

Ante la creciente crisis financiera que azota a numerosas familias, marcada por la escasez de empleo, salarios insuficientes y el constante incremento en el costo de vida, cada vez más personas se ven obligadas a recurrir a préstamos de dinero rápido y sin complicaciones para hacer frente a sus necesidades más básicas. Sin embargo, lo que parece una solución momentánea a sus apuros económicos se convierte rápidamente en una pesadilla de deudas abrumadoras.

Cuando estos individuos acuden a prestamistas informales en busca de ayuda financiera, se encuentran con condiciones que, lejos de aliviar su situación, la empeoran considerablemente. Estos usureros, al entregar el dinero en persona, imponen plazos de pago cortos, generalmente entre 20 y 25 días, exigiendo reembolsos diarios que incluyen intereses desorbitados, que fácilmente superan el 20% y hasta el 40%.

El modus operandi de estos prestamistas es sencillo, pero devastador: otorgan préstamos sin mayor verificación de antecedentes o capacidad de pago, atrapando así a las personas en un ciclo interminable de endeudamiento. Muchas veces, las víctimas no son plenamente conscientes de las condiciones abusivas que aceptan, lo que las lleva a endeudarse aún más para poder cumplir con los pagos, perpetuando así el ciclo vicioso de deudas.

Ante esta situación, el jefe de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), General PNP Óscar Arriola, hizo un llamado urgente a la población para que denuncie estos actos de extorsión conocidos como “Gota a gota”. Arriola enfatizó la importancia de que las víctimas informen a las autoridades policiales tan pronto como sean objeto de estas prácticas delictivas.

“Las denuncias deben presentarse en cuanto se detecten o sospechen de estos préstamos abusivos que sobrepasan los límites legales. Esta modalidad es ilegal y debe ser denunciada por la ciudadanía”, declaró el jefe de la Dirincri al diario ‘El Peruano’.
La comunidad de Nauta se une en búsqueda de niña desaparecida, mientras las autoridades investigan la posible participación de la mafia colombiana en el secuestro. (Composición: infobae / Andina / Captura)
La comunidad de Nauta se une en búsqueda de niña desaparecida, mientras las autoridades investigan la posible participación de la mafia colombiana en el secuestro. (Composición: infobae / Andina / Captura)

Además, explicó que uno de los principales objetivos de los prestamistas que operan bajo este esquema es mantener a sus víctimas permanentemente endeudadas, generando intereses exorbitantes que hacen que la deuda sea prácticamente impagable. El ciclo de deudas se convierte así en una forma de extorsión, donde las amenazas y la violencia se utilizan como medios para garantizar el cobro.

“Estas aplicaciones depositan montos de préstamos de 1000 o 2000 soles sin el consentimiento de las víctimas, y terminan cobrando sumas que pueden llegar hasta los 18,000 o 20,000 soles. Si se niegan a pagar, los prestamistas recurren a una serie de amenazas y coacciones”, agregó Arriola.

En este contexto, la falta de regulación y supervisión por parte de las autoridades permite que estas prácticas ilegales prosperen en la sombra, dejando a las personas más vulnerables a merced de los prestamistas abusivos. Es fundamental que se tomen medidas concretas para combatir este delito y proteger a quienes se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad financiera.