
En todo país, el sistema hospitalario es una de las partes más importantes para el correcto funcionamiento de la sociedad. Atender a la población es de suma relevancia, especialmente en tiempos donde la salud se ve afectada por diversos factores, desde físicos hasta emocionales, que propician muchas más visitas a los establecimientos de las que se registraban en antaño.
Esta conciencia relacionada a la importancia de la salud ha existido desde siempre, por ello la medicina sigue siendo una de las profesiones más importantes y practicadas en la actualidad.
Por supuesto, Perú no es la excepción y también hubo gran preocupación por esta área desde la antigüedad, razón por la cual hoy en día contamos con redes de salud, proyectos relacionados a este tópico y hospitales de alta complejidad, como es el caso del hospital Edgardo Rebagliati Martins, institución que desde siempre ha brindado amplios servicios y cuya historia, que se remonta al siglo pasado, tiene más de un anécdota para contar.
Un hospital de alta complejidad para Lima

Sobra decir que durante mitades del siglo pasado la cantidad de hospitales en el país no era la misma que ostentamos hoy en día. En el caso de Lima solo había algunos nosocomios como el Hospital 2 de Mayo, el Arzobispo Loayza o el Hospital del Niño; ampliamente reconocidos, pero insuficientes para una ciudad en constante expansión. Uno de ellos incluso constituía una herencia de la época colonial.
Asimismo, la mayoría de estas entidades pertenecían a la Beneficencia Pública, lo que las dotaba de serios problemas económicos. Vale decir que también se podían encontrar algunos centros pertenecientes a empresas mineras en algunas regiones del Perú y clínicas privadas.

Al igual que los hospitales, por aquellos días la medicina también tenía algunas carencias, sin embargo, pronto el mundo vio avances sorprendentes y a pasos agigantados, dejando atrás oscuras épocas y enfermedades que en el pasado eran mortales, para darle la bienvenida a nuevos métodos en el campo.
El proyecto, llevado a cabo por una consultora estadounidense, se dio impulsó durante el gobierno del presidente Manuel Odría, quien además puso la primera piedra de la construcción en 1951.
Construido sobre una huaca

Según se sabe, el terreno elegido para este megaproyecto pertenecía entonces a la Universidad de San Marcos, a quien se le entregó algunos terrenos de la Huaca Concha donde ya se había iniciado la construcción de un estadio que hoy en día se encuentra dentro de la institución educativa. Es justamente en ese espacio arqueológico donde se edificaría la ciudad universitaria que todos conocemos.
No obstante, es importante mencionar que nuestro país, rico en historia, también ha sufrido debido a la expansión urbana y la necesidad de nueva infraestructura. En tal sentido, se sabe que el hospital Rebagliati fue edificado sobre lo que alguna vez fue una enorme e importante huaca, a la cual se le ubica hasta con tres nombres: Huaca Grande, Santa Beatriz o Huaca La Universidad.
Su proceso de destrucción se dio aproximadamente entre 1935 y 1950, y forma parte de una de las tantas muestras del patrimonio histórico que desaparecieron sin dejar rastro.
Dos inauguraciones para una sola entidad

Lo cierto es que la obra en mención continuó su curso hasta que fue inaugurada por primera vez un 24 de julio de 1956. Esta ceremonia tuvo una particularidad, ya que el hospital todavía no tenía equipamiento suficiente como para funcionar, sin embargo, el presidente Odría le tuvo gran aprecio a esta obra.
No solo era uno de los hospitales más modernos de aquellos días, sino que además era el emblema de la Seguridad Social que había promovido, razón por la cual ‘inauguró el edificio’ cuatro días antes de que culminara su gestión. Incluso dejó una placa conmemorativa de bronce en el primer piso donde se agradecía la participación de los ministros de Salud Pública.

Vale destacar que en esos años hubo un fuerte conflicto con la Federación Médica Peruana, que no vio con buenos ojos algunos puntos de la Ley del Seguro Social del Empleado. Fue tal el nivel de tensión que incluso se expulsó del gremio a los profesionales de la salud que empezaron a laborar en el nuevo hospital. Para aquellas fechas el presidente del Perú era el recordado Manuel Prado Ugarteche.
Pese a ello, no se podía negar lo evidente. El edificio era impresionante, tenía 14 pisos y entró en operaciones con 466 camas y 167 trabajadores entre médicos y enfermeras en las áreas de maternidad, rayos X, laboratorio, emergencias, salas de operaciones, entre otras; y contaba con modernos equipos. Su primer director fue el doctor Guillermo Kaelin de la Puente y durante mucho tiempo también contó con el apoyo religioso por parte de la Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús, mujeres de gran experiencia y conocimiento en temas asistenciales de salud.
¿Por qué se llama Edgardo Rebagliati?

Esta importante institución inicialmente se concibió bajo el nombre de Hospital central de Lima, conocido también como Hospital del Empleado o ‘el Coloso de la Avenida Salaverry’. Ya en 1981 este fue reemplazado por el nombre que conocemos hoy en día, en honor al abogado y periodista Edgardo Rebagliati Martins, quien fuera ministro de Salud Pública y Asistencia Social y es considerado el precursor y fundador de la Seguridad Social en el país.
Desafortunadamente, Rebagliati no vivió lo suficiente como para ver la obra inaugurada, ya que falleció en 1957, dejando un importante legado que perdura hasta hoy.
El Hospital Rebagliati, aún conocido como Hospital del Empleado, especialmente por personas de edad avanzada, fue en su momento la institución más moderna y equipada de América del Sur.

Fue también el segundo hospital donde se realizaron trasplantes de riñones en el Perú e incluso su personal ampliamente capacitado fue requerido por el hospital Militar para salvarle la vida al presidente Juan Velasco Alvarado, quien recibiera una intervención quirúrgica cardiovascular en 1973.
En 2008 fue declarado “Patrimonio Arquitectónico de la Seguridad Social del Perú” y con justa razón, ya que constituye una memoria viva del sistema que ha albergado a más de una generación y sigue en funcionamiento, atendiendo a aproximadamente 2 millones de asegurados de toda la red prestacional, según informó el Gobierno en 2023.
Últimas Noticias
Marcela Morelo: “Mi hija me mostró la adopción, fue como quitarme el velo y ver”
Fue un encuentro de almas, así lo describe. Años atrás, había hecho infinidad de tratamientos para ser mamá, hasta que la hiperestimulación con hormonas le trajo un problema de salud y dijo basta. La difícil tarea del día a día familiar, acompañar la historia de los chicos, generar confianza, amarse, unirse. Cómo es el grupo de grandes cantantes argentinas que integra, las mujeres exitosas que se sientan a la mesa sin egos y comparten sus secretos. Meditación, evangelio, bicicleta y tai chi

Valentino Merlo, de cantar en una piscina a la convocatoria para actuar frente al Papa: “Dios siempre nos guió”
A los 17 años, el joven rosarino recibió con emoción la convocatoria para cantar ante el Papa León XIV durante su visita a la Argentina. Criado en una familia muy creyente, siente que la invitación tiene un significado que trasciende lo artístico. En una entrevista con Infobae, recordó el papel fundamental de sus abuelas en el comienzo de su carrera y contó cómo cambió la vida de toda su familia desde que un video suyo cantando en una piscina se volvió viral

Santiago Passaglia: “Los argentinos no aguantamos más, pero Milei no va a hacer nada distinto y el kirchnerismo quiere romper todo”
Los hermanos Manuel y Santiago lanzaron su proyecto presidencial para 2027 y hablaron con Infobae sobre sus propuestas para reactivar la economía y defender el equilibrio fiscal. Duras críticas al Gobierno, al kirchnerismo, a Axel Kicillof y al PRO

Santiago Bilinkis: “Los billonarios están gastando millones de dólares en construir búnkeres para sobrevivir al apocalipsis”
El emprendedor, escritor y divulgador profundiza sobre efectos y consecuencias del avance intempestivo de la inteligencia artificial en todos los órdenes de la vida. “Estamos viviendo la primera época de la historia de la humanidad en la que pensar es optativo”, define. En otra edición de Voces, habla de los beneficios, de los riesgos, de las preocupaciones y avizora lo que puede llegar a pasar: “Es fascinante y aterrador este momento”

Sin teléfono ni reloj y esperando el miércoles: lo que Matías Alé aprendió adentro de una clínica psiquiátrica que no pudo enseñarle ningún éxito de televisión
En Ellos, el actor recordó los días que pasó internado, el temor a no poder volver a los escenarios y el proceso personal que lo ayudó a reconstruirse después de una de las etapas más difíciles de su vida

