Transcurridos 18 años desde el caso de Claudina Herrera, este aún resuena en la mente de los peruanos que se enteraron del hecho. Claudina, una joven de 18 años y embarazada de ocho meses, desapareció en extrañas circunstancias. En 2005, su caso se convirtió en un foco de atención mediática en Perú.
Llena de esperanzas por su próxima maternidad, Claudina cayó víctima de una mujer que se aprovechó de su estado vulnerable, atrayéndola con la oferta de una ecografía 3D gratuita.
Desafortunadamente, Claudina, impulsada por la emoción y la anticipación de conocer a su bebé, aceptó la propuesta de la mujer. Fue guiada a un automóvil que la alejaría de Villa María del Triunfo, el distrito donde residía. En el viaje, la futura madre recibió un fuerte golpe en la cabeza que la dejó inconsciente. Posteriormente, fue llevada a un centro clandestino donde la indujeron a parto y le sustrajeron a su hija. Tras arrebatarle al recién nacido, la dejaron morir desangrada.
¿Quiénes fueron los implicados en la desaparición de Claudina Herrera?
Isabel Palacios Gálvez se hizo pasar por la madre de la recién nacida Fabiana Antonella luego del fallecimiento de Claudina Herrera, según revelan las pesquisas. No obstante, las pruebas de ADN han invalidado cualquier vínculo materno entre Palacios y la bebé.
Por otro lado, Miguel Montoya Montes, pareja de Isabel Palacios, ha sido implicado por las autoridades como el conductor del taxi que transportó a Claudina Herrera. Él, presuntamente, le infligió un golpe en la cabeza que la dejó inconsciente.
En cuanto a Diana Rivas Llanos, obstetriz que trabajaba en una posta médica, se indagó su posible papel de intermediaria para Palacios, habiendo contactado a Claudina en una posta médica del asentamiento humano José Gálvez, en Villa María del Triunfo, lugar al que Claudina solía ir para sus chequeos de embarazo.
Finalmente, Sofía Parravicini Caballero, trabajadora social en la misma posta, podría haber colaborado con Rivas como enlace para Palacios, coordinando la cesárea clandestina que resultó en la tragedia.
¿Cuáles fueron los rastros de este crimen?
El caso de Claudina tomó un giro aún más dramático cuando se confirmó que Isabel Palacios, la sospechosa, había ingresado a la Maternidad de Lima. Valiéndose de su vientre abultado, simuló haber dado a luz recientemente. En un sorprendente descuido, a la bebé de la víctima le fue emitido un certificado de nacido vivo por una obstetra que, curiosamente, no había asistido a su trabajo ese día.
Previamente, en la búsqueda de pistas sobre los movimientos de Claudina, mujeres embarazadas de la zona reportaron haber visto a una fémina que ofrecía ecografías gratuitas. Gracias a sus testimonios, se logró elaborar un retrato hablado de Isabel Palacios, lo que fue crucial para su posterior localización.
¿Cuánto tiempo de condena le dieron a las culpables?
Luego de que el abogado de Diana Rivas solicitara que se revirtiera la orden de detención contra su defendida ―quien estuvo en libertad restringida y volvió al penal de Santa Mónica―, el Ministerio Público formalizó la denuncia contra Palacios Gálvez, Rivas Llanos, Parravicini Caballero y Montoya Montes, por el delito contra la vida, el cuerpo y la salud bajo la modalidad de homicidio calificado en agravio de Claudina Herrera.
Para todos ellos, el Ministerio Público solicitó una pena privativa de libertad de 35 años, la cual fue aceptada por la vocal Morante.
¿Qué pasó con la hija de Claudina Herrera?
Fabiana, ahora de 18 años, fue reintegrada a su familia apenas días después de su nacimiento. Desde entonces, ha estado bajo la custodia de su abuelo y de su tía Laura, hermana de Claudina Herrera, quien la ha cuidado como si fuera su propia hija.
“Cada noche, antes de dormir, ruego por la seguridad de mi Fabianita”, confiesa el padre de Claudina.
Sin embargo, expresó su frustración ante la falta de justicia, criticando la inacción judicial frente a los cómplices de Isabel Palacios, implicados en un caso de trata de personas.
Una ayuda para víctimas de violencia
En 2021, datos del Ministerio del Interior revelaron que más de 600 personas fueron sustraídas de sus hogares.
Este contexto llevó a la creación de la “Defensoría de la Madre Gestante y del Neonato” por parte del padre de Claudina Herrera, en memoria de su hija y como apoyo a mujeres víctimas de violencia. La defensoría, integrada por un equipo de abogadas especializadas en asuntos familiares, ofrece asistencia legal sin ánimo de lucro, con el objetivo de ayudar a más mujeres que enfrentan situaciones de violencia.