Son varios los actores políticos que han indicado que el Ejecutivo debe “preparar el terreno” y seducir a los inversionistas para un mayor impulso en el proceso de reactivación económica. Ahora, a pocas horas de que el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) haya publicado el informe que confirma que el Perú llegó al tercer trimestre consecutivo con su PBI (producto bruto interno) en negativo (quinto mes consecutivo en rojo), la búsqueda de diferentes frentes de negociación para el crecimiento del aparato productivo nacional se torna fundamental.
Precisamente, en el marco del APEC, el titular del Ministerio de Relaciones Exteriores (RREE), Javier González-Olaechea, se reunió con Yoko Kamikawa, representante de Relaciones Exteriores para el Japón, con el fin de invitar al país asiático a incrementar sus inversiones, sobre todo en los proyectos de infraestructura y el sector minero.
El funcionario nacional y su homóloga japonesa se reunieron en San Francisco, Estados Unidos, donde se viene realizando la 30° Reunión de Líderes Económicos del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés). El encuentro entre los políticos sirvió, además, como forma de conmemorar los 150 años de relaciones diplomáticas entre ambas naciones desde aquel agosto de 1873 en el que el Imperio del Japón estableciera relaciones diplomáticas con un país sudamericano por primera vez en su historia.
El canciller no dudó en resaltar el buen momento que atraviesan las relaciones diplomáticas y resaltó el valor del Japón para el país. Asimismo, ambos funcionarios reafirmaron el compromiso de sus respectivas cancillerías, la una con la otra, para cumplir con la hoja de ruta que la presidenta Dina Boluarte y el primer ministro japonés Fumio Kishida acordaron elaborar el pasado agosto.
¿En qué consiste la hoja de ruta peruana-japonesa?
En agosto del presente año, la mandataria le propuso a Kishida elaborar una hoja de ruta que contemple los campos del comercio, las inversiones, las cooperaciones para el desarrollo, la defensa y la seguridad, además del fomento de la digitalización, y la ciencia y la tecnología.
El canciller le comunicó a la funcionaria sus deseos de que Japón establezca más proyectos en el país. Según el diario oficial El Peruano, lo hizo enfatizando los proyectos de infraestructura y mineros. De igual manera, resaltó, según él, la solidez y modernidad del marco legal nacional en su defensa, protección y promoción de las inversiones.
La comunidad nikkei en el Perú
El titular del Ministerio de Relaciones Exteriores le comentó a la representante japonesa la relevancia que tiene la comunidad nikkei, los descendientes de japoneses migrantes, en el país. Es acertado recordar que el Perú cuenta con una de las comunidades de descendientes de japoneses más numerosas del mundo, siendo la segunda más grande en el continente, por detrás de la brasileña. Asimismo, la identidad japonesa está presente en diversas dinámicas y símbolos que hoy han pasado a conformar parte de la cultura nacional. Por último, González-Olaechea le recordó la importancia del arreglo bilateral de 1972, el cual significó la exoneración de visados.