Rosa Gutiérrez, quien fue ministra de Salud y presidenta ejecutiva de EsSalud durante el gobierno de Dina Boluarte, acudió al Ministerio Público a fin de dar su testimonio sobre las presuntas presiones que habría recibido por parte de la jefa de Estado para restituir a un funcionario removido por supuesta corrupción.
Durante su manifestación, la cual duró un promedio de tres horas, de acuerdo a un informe del programa Contracorriente, no solo implicó a la mandataria, sino a dos de sus trabajadores y tres procesos de licitación millonarios, por los que retiró al entonces gerente general Iván Pereyra Villanueva, relacionados con un concurso de seguridad y vigilancia que se postergó por 40 veces para que llegue a fase de desabastecimiento, y así adjudicarlo directamente a una empresa por 624 millones de soles, la compra de 99 ambulancias por 65 millones de soles orientada a una sola firma, y un préstamo de 30 millones de soles desembolsado sin aprobación del consejo directivo de EsSalud.
Asimismo, reiteró que sus últimos días en el cargo fueron de mucha tensión y que esa presión llegaba desde Palacio de Gobierno a través de sus hombres de confianza: Morgan Quero Gaime, jefe de gabinete de asesores, y Enrique Vilchez Vilchez, secretario de la presidencia de la República y amigo del hermano de Dina Boluarte. Insistió que, en una llamada del último mencionado, la transfirieron con la presidenta, quien le pidió que reponga a Iván Pereyra.
¿Qué respondió el exfuncionario?
En declaraciones para el dominical, el exgerente general del Seguro Social de Salud aseguró que los convenios a los que se hacen referencia fueron firmados previo a su designación en la entidad.
Asimismo, sobre el diálogo con Gutiérrez, sostuvo que ella no le pidió cuentas de nada y negó que le haya dicho que su salida sería antes que la de él. “Nunca le dije eso, es tan falso como todo lo que se está diciendo porque yo ya me había ido en la mañana, ya no era gerente general ese día”, explicó.
Sobre su vínculo con Dina Boluarte, reconoció que la conoce desde el año 2005, donde coincidieron laboralmente en el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec): “Ella trabajaba en un área y yo en otra yo, nunca tuve una relación funcional de dependencia ni subordinación y, aun así, estamos hablando de 20 años atrás”. No obstante, se negó a aclarar si existe una relación amical entre él y la presidenta de la República: “El grado de afinidad es un tema personal, no puedo pronunciarme sobre eso. La relación con la mandataria sigue siendo la misma”.
Cabe mencionar que, pese a que la expresidenta de EsSalud advirtió sobre el contrato con la empresa de seguridad Esvicsac, firmó un documento para dar luz verde al desembolso de más de seis millones de soles. Es decir, habría pasado de denunciante a también involucrada.