Panamá continuará manteniendo restricciones a los productos lácteos ticos, en espera de que la Organización Mundial de Comercio (OMC) se pronuncie sobre una apelación que presentó, luego de que un grupo arbitral de ese organismo fallara el 5 de diciembre de 2024 a favor de Costa Rica.
Las primeras clarinadas del litigio entre ambas naciones surgieron en 2011 cuando Costa Rica no renovó la habilitación de una planta panameña que exportaba productos avícolas hacia su territorio, paralizando las exportaciones.
Ya había un antecedente. Tiempo atrás Costa Rica se quejó de que en un lote de ganado en pie procedente de Panamá había una vaca que salió positiva a ivermectina, situación que ocurre cuando un animal es desparasitado.
PUBLICIDAD
En ese momento, los ganaderos ticos se estaban quejando por la entrada de ganado panameño.
Los conflictos de baja intensidad entre los países vecinos continuaron, y en 2019 Panamá empezó a exigirle a Costa Rica el análisis de riesgo que exige la OMC.
“En ese momento nos dimos de cuenta que en Costa Rica se ordeñan los animales con bruselosis y nosotros no, igual acá procesamos los quesos crudos y ellos no lo hacen, lo que constituye un riesgo en materia de salud”, se informó desde el sector ganadero.
PUBLICIDAD
Por ello, bajo el argumento de que los ticos no cumplían con los requisitos sanitarios exigidos, en junio de 2020 la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos inhabilitó unas 26 plantas costarricenses que procesaban productos cárnicos y lácteos.
Entre los productos vetados están las fresas, carnes de res, cerdo, piensos o alimentos para animales, aves de corral, bananas, piñas y banana.
Desde el 2014 Panamá venía dándole licencias de importación a industrias ticas, que ya habían vencido.
PUBLICIDAD
En julio de 2020 una noticia llegó al Servicio Nacional de Salud Animal del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Costa Rica: Panamá no extendería la habilitación para la exportación a una lista de establecimientos costarricenses previamente autorizados, los cuales habían exportado al país durante varios años.
Ante este balde de agua fría, un mes después las autoridades costarricenses notificaron al Comité de Agricultura de la OMC sobre el bloqueo que Panamá había impuesto a sus productos de origen animal.
El 11 de enero de 2021 oficialmente Costa Rica estableció un proceso ante el organismo internacional contra Panamá.
PUBLICIDAD
“Costa Rica debe esperar a que la OMC defina la apelación que presentó Panamá, todavía no está dicha la última palabra”, dijo una fuente del sector lechero.
Añadió que el país tiene el derecho soberano de mantener una posición de defensa, porque debe haber reciprocidad.
La Cámara Nacional de Productores de Leche de Costa Rica sostuvo que “la decisión de Panamá de recurrir al mecanismo de apelación que perpetúa el bloqueo en la práctica, sin duda alguna retrata las verdaderas intenciones de Panamá para continuar manteniendo prácticas proteccionistas injustificadas, resaltando la fragilidad de su argumentación técnica, tal cual demostró el panel arbitral”.
PUBLICIDAD
Ahora, la recién estrenada presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, manifestó que buscará resolver el conflicto con su homólogo panameño, José Raúl Mulino.
Advirtió que Panamá debe cumplir con las reglas comerciales y eliminar las trabas a productos cárnicos y lácteos.
Ante estas declaraciones, el ministro de Comercio e Industrias panameño, Julio Moltó, salió a aclararle a Fernández que Panamá está en disposición de sentarse a conversar “siempre sobre reglas que apliquen a ambas partes“.
PUBLICIDAD
“Coincido plenamente con el ministro Moltó. El respaldo a nuestros productores no es negociable, y la equidad e igualdad de derechos en este diferendo es una demanda justa”, dijo por su parte el ministro de Desarrollo Agropecuario, Roberto Linares.