Los budistas del Tíbet y de la India, muy devotos de Jesús, atesoran un manuscrito de casi dos mil años de antigüedad sobre la vida del gran Maestro galileo. El texto, que guarda una gran diferencia con los Evangelios, es desconocido en Occidente. Rescaté de allí un homenaje de Jesús a las madres, las esposas y las mujeres sin distinción.
Dijo Jesús: "Quien no respeta a su madre, el ser más sagrado después de su Dios, es indigno del nombre de hijo.
Escuchad lo que os digo: respetad a la mujer, pues ella es la madre del Universo, y toda la verdad de la creación divina está en ella.
Ella es la base de todo lo que es bueno y hermoso, como es también el germen de la vida y la muerte. De ella depende la existencia entera del hombre, pues ella es su apoyo natural y moral.
Ella os parió en medio del sufrimiento. Con el sudor de su frente os crió, y hasta su muerte vosotros le causáis las más graves ansiedades. Bendecidla y veneradla, pues es vuestro amigo, vuestro único apoyo en esta bendita tierra.
Respetadla, sostenedla siempre. Actuando así os ganaréis su amor y su corazón. Encontraréis favor a la vista de Dios y muchos pecados os serán perdonados.
Del mismo modo, amad a vuestras esposas y respetadlas, pues ellas serán madres mañana y cada una posteriormente la antepasada de una raza.
La esposa y la madre son los tesoros inapreciables que os ha dado Dios. Son los más bellos ornamentos de la existencia, y de ellos nacerán todos los habitantes del mundo.
Después de Dios vuestros mejores pensamientos deben pertenecer a las mujeres y las esposas, siendo la mujer para vosotros el templo donde obtendréis la felicidad más perfecta.
Imbuiros en este templo con fuerza moral. Aquí olvidaréis vuestras penas y vuestros fracasos y recuperaréis la energía necesaria para poder ayudar a vuestro prójimo.
No la expongáis a la humillación. Actuando así os humillaríais a vosotros mismos y perderíais el sentimiento del amor, sin el cual nada existe aquí abajo.
Proteged a vuestra esposa para que ella pueda protegeros a vosotros y a vuestra familia. Todo lo que hagáis por vuestra esposa, vuestra madre, por una viuda o por cualquier mujer en tribulación, lo haréis por vuestro Dios".