Don Abel (Fundación CONIN) cometió un grosero error en su exposición ante el Senado de la República, en las reuniones explicativas sobre el análisis de la ley de despenalización ampliada del aborto.
Tuvo la oportunidad de sumar argumentos en contra, a favor de las dos vidas desde el lugar mas respetado, el del médico pediatra que cuida niños desde que nacen hasta que se desarrollan. Mucha gente esperaba sus palabras para reafirmar la idea de lo maravilloso que es traer al mundo un bebé que él (Albino) se encargaría de guiar y cuidar hasta lograr el del mejor resultado posible de sus capacidades genéticas, vía la alimentación adecuada y los cuidados oportunos.
Dos circunstancias desperdiciaron esto:
– Falló, por comedido, por confiado en sus viejos conceptos archidesactualizados.
– Ser viejo, dijo tener 71 años, no da patente de sabio, en especial si hace mucho, pero mucho no lee de medicina.
La medicina es una ciencia dinámica; si no te "enterás" de la novedad de ayer no vas a entender la de mañana y así sucesivamente. Don Abel quedó congelado 30 años atrás en conceptos básicos de virología, por ejemplo. Lo puso de manifiesto, en sus definiciones.
Los virus atraviesan porcelana no esmaltada, por que son muy chiquititos y se meten en cualquier lado y pasan cualquier barrera (preservativo, por ejemplo), es una vieja "verdad" mil veces modificada, desde hace un siglo por lo menos.
El virus VIH no vive dando vueltas en la sangre solito, es un parásito intracelular, es decir, necesita estar, vivir dentro de una célula para reproducirse y no desaparecer y elije las células del sistema de defensa (inmunitario) del organismo huésped, la gente. Las mata luego de multiplicarse y sale en busca de otras y así sucesivamente.
Por esto enferma a los seres humanos, los deja bajos de defensas y hasta hace no mucho los mataba irremediablemente.
Las células no atraviesan los preservativos de latex u otros materiales, tampoco los virus por cierto.
Los guantes de cirugía son otro ejemplo de seguridad biológica que NADIE se atrevería a cuestionar y están hechos de materiales similares al condón.
Ni los virus ni las bacterias atraviesan los preservativos bien usados en tiempo y forma.
Mi estimado Abel Albino, de eso no tenía que hablar y nadie se lo pidió, a lo mejor si de la falta de ejecución del presupuesto destinado a la ley de salud reproductiva integral (del cual solo se ejecutó el año pasado el 8%), por ejemplo, si es que el mensaje tenía que ver con la falta de educación sexual en las escuelas.
Ahora que tropezó mi amigo cayó bajo la lupa. Empezaron a buscar quién le paga, cuánto le pagan (mucho por cierto) y para qué le pagan (hay dudas). Por lo que leo y escucho tendrá que dar muchas explicaciones y no solo vinculadas con los virus y por donde o no pueden pasar. Una pena.