Quistes epidermoides: qué los provoca y cómo prevenirlos

Hay enfermedades que no presentan síntomas, por lo que es importante llevar una vida saludable y hacer revisiones constantes al médico

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También conoce la forma en
También conoce la forma en la que se diagnostica este padecimiento, cómo prevenirla y cuáles son los factores de riesgo (Infobae/Jovani Pérez)

Los quistes epidermoides son pequeños bultos no cancerosos debajo de la piel. Pueden aparecer en cualquier parte de la piel, pero son más frecuentes en el rostro, el cuello y el tronco. Los quistes epidermoides crecen lentamente y, a menudo, son indoloros, por lo que rara vez causan problemas o necesitan tratamiento. Si el aspecto del quiste te molesta, o si es doloroso, se rompe o se infecta, puedes pedirle al médico que te lo extirpe. Muchas personas llaman «quistes sebáceos» a los quistes epidermoides, pero son diferentes. Los verdaderos quistes sebáceos son menos frecuentes. Surgen de las glándulas que segregan materia grasa que lubrica el cabello y la piel (glándulas sebáceas).

Cuáles son los síntomas de los quistes epidermoides

Los signos y síntomas de los quistes epidermoides comprenden los siguientes: Un bulto pequeño y redondo debajo de la piel; por lo general, en el rostro, el cuello o el tronco Una pequeña espinilla negra que tapona la abertura central del quiste Una sustancia espesa, de color amarillo y con mal olor que, a veces, drena del quiste Enrojecimiento, inflamación y sensibilidad en la zona, si el quiste está inflamado o infectado

Cuándo consultar al médico

La mayoría de los quistes epidermoides no causa problemas ni necesita tratamiento. Consulta con el médico si tienes uno o más con las siguientes características: Crece rápidamente Se rompe, comienza a doler o se infecta Se produce en un lugar que está constantemente irritado Te molesta por cuestiones estéticas Se encuentra en una ubicación inusual, como en un dedo de las manos o los pies

Cuáles son los factores de riesgo de quistes epidermoides

Casi cualquier persona puede presentar uno o más quistes epidermoides, pero los siguientes factores te hacen más propenso a ellos: Haber pasado la pubertad Tener determinados trastornos genéticos poco frecuentes Lastimarse la piel

Cada enfermedad tiene uno o
Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (Getty Images)

El diagnostico de los quistes epidermoides

Los médicos generalmente realizan el diagnóstico observando el quiste. También es posible que el médico desprenda células de la piel para examinarlas bajo un microscopio, o tome una muestra de piel (biopsia) para analizarla con mayor detalle en el laboratorio. Los quistes epidermoides tienen el aspecto de quistes sebáceos, pero son diferentes. Los quistes epidermoides reales son consecuencia del daño a los folículos pilosos o a la capa externa de la piel (epidermis).

Cuál es el tratamiento para los quistes epidermoides

Generalmente, es posible no tratar un quiste si este no causa molestias ni problemas estéticos. Si buscas tratamiento, habla con tu médico sobre estas opciones: Inyección. Este tratamiento implica inyectar en el quiste un medicamento que reduce la hinchazón y la inflamación. Incisión y drenaje. Con este método, el médico hace un corte pequeño en el quiste y lo aprieta delicadamente para sacar el contenido. Este es un método medianamente rápido y fácil, pero los quistes generalmente vuelven a aparecer luego de este tratamiento. Cirugía menor. El médico puede retirar la totalidad del quiste. Es posible que tengas que regresar al consultorio del médico para que te quiten los puntos. La cirugía menor es segura y eficaz, y, generalmente, evita que los quistes vuelvan a aparecer. Si el quiste está inflamado, el médico puede retrasar la cirugía.

Con información de Mayo Clinic

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