Velocidad y precisión: el equilibrio que exige la logística farmacéutica

Euris Ramírez, jefa del área de expedición en el rubro farmacéutico, describe cómo se opera la distribución de más de 200 pedidos diarios y qué implica exportar medicamentos con trazabilidad garantizada

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Euris Ramírez es jefa del área de expedición en el rubro farmacéutico (Foto: Movant Connection)

Detrás de cada pedido farmacéutico hay una cadena que no admite errores. Euris, que viene de la farmacia clínica y hoy lidera la expedición, lo plantea con claridad: “es algo que tiene una necesidad totalmente diferente”. Desde esa convicción gestiona una operación que combina distribución masiva, trazabilidad y exportación regional.

¿Cómo es la dinámica diaria de la operación?

Todo comienza desde el pedido que hace una farmacia o una droguería. Yo gestiono un equipo de aproximadamente nueve personas que se encarga tanto de la preparación como de la verificación de cada pedido. El depósito está distribuido de manera que puedan trabajar de forma eficiente.

Una vez verificado el pedido, contamos tanto con transportes propios como con logística tercerizada. La política es entregar en hasta 48 horas, pero si el cliente necesita algo de manera inmediata, hacemos todo lo posible para que lo tenga en el momento, con la seguridad y la disponibilidad que lo necesita.

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¿Qué volumen maneja el área?

La gestión de stock se hace diariamente porque el volumen de pedidos así lo requiere. Tenemos más de 500 remitos diarios, sobre todo con productos de alta demanda. Y en cuanto a la distribución: con los transportes propios se suele cubrir el área de CABA y Gran Buenos Aires; las zonas que no llega la logística propia, como el interior y algunas partes de la provincia, están tercerizadas. Entre lo propio y lo tercerizado, se despachan más de 200 pedidos diariamente.

¿Qué particularidades tiene la distribución de productos farmacéuticos frente a otros rubros?

La dispensación es casi tan importante como la manufactura del producto. Siendo farmacéutica, creo que aporto desde ese lado: saber la delicadeza de un envío, lo necesario que es un medicamento para cumplir con un diagnóstico, con un tratamiento. También tengo un posgrado en aseguramiento de calidad, así que estoy pendiente de todo y tratando de mejorar los procesos para que el producto esté disponible cuando se necesita.

No es lo mismo que entregar un zapato o una camisa; es algo que tiene una necesidad totalmente diferente. Además, tener una sola logística tercerizada nos permite mantener la trazabilidad, especialmente en los productos controlados. Eso para nosotros es clave.

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"Tenemos más de 500 remitos diarios, sobre todo con productos de alta demanda", comenta Euris (Foto: Shutterstock)

¿El área también interviene en exportaciones?

Sí, con la misma preparación pero un poco más minuciosa, para cumplir con los estándares de cada destino. Estamos exportando a Paraguay, Costa Rica y Honduras. El equipo se pone la diez: son muy atentos al cumplimiento de los bultos, la identificación del producto, todo lo que exige cada país. En el caso de Paraguay usamos transporte terrestre; para los otros destinos, lo estamos haciendo de forma aérea.

Es importante recalcar que la exportación es un proceso que involucra a otros sectores: viene desde la manufactura hasta la expedición. Cada etapa tiene que funcionar para que la exportación salga en tiempo y forma.

¿Cuáles son los principales desafíos de gestionar los envíos internacionales en paralelo con la operación diaria?

El principal desafío es la concentración. No es lo único que hacemos: tenemos toda la operación local, entregas a múltiples destinos, pedidos que hay que controlar día a día. Entonces el reto es tomarse el tiempo necesario para verificar que todo esté bien: que el remito esté correcto, que el producto esté identificado, que cada paquete lleve el lote y los datos que corresponden.

Lo que tratamos de hacer es planificarnos con anticipación. Idealmente, tener el pedido de exportación listo con una semana de margen. Y también acompañar al equipo para que trabajen tranquilos, porque al principio se ponían un poco nerviosos. Ahora están más seguros porque saben que tienen participación real en el proceso.

¿Cómo se trabaja la cultura del equipo en una operación tan sensible?

Tengo un equipo que me ayudó mucho desde que llegué. Hay operarios con más de 15 años en la compañía. Les transmito diariamente la importancia de la trazabilidad, la delicadeza de cada preparación. Y son muy conscientes de lo que hacen: cuando tienen una pregunta, no dudan ni un minuto en venir a plantearlo.

Para mí no es solamente que ellos aprendan de mí; yo también aprendo de ellos. Eso es lo que más valoro del trabajo en equipo. Y creo que eso se nota en los resultados: cuando llegué, eran diez o veinte pedidos. Hoy estamos haciendo más de 200 despachos diarios. Eso no se logra solo.