Nueva Zelanda es uno de los países más hermosos del mundo, y lo digo sin ánimos de ofender a nadie. La ubicación geográfica de esta nación le permite tener paisajes que solo podríamos imaginar en nuestros sueños, como playas como las del Caribe al lado de montañas congeladas o bosques que parecen sacados de cuentos de hadas. No por nada grabaron la saga El Señor de los anillos allí.
A solo siete kilómetros del centro, caminando por un lindo sendero, existe un túnel misterioso.
Cada rincón de este país es una maravilla natural y sus habitantes han sabido aprovechar estos dones para atraer turistas. Uno de los tantos sitios encantadores que tiene este pedacito de tierra se encuentra en la ciudad de Dunedin, famosa por sus acantilados.
No hay ninguna señalización para llegar al túnel, solo se debe seguir el sendero.
Está en la mitad de la nada, rodeado de rocas, y tiene más de 15 metros de altura. Solo hay arena blanca y la vista desde los gigantes acantilados.