¿Sabías que en alguna ocasión la mascota de los Pumas era un animal real?

En lugar de Goyo, anteriormente la mascota oficial del equipo era un puma real, quien estaba presente en cada partido como locales

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En lugar de Goyo, anteriormente
En lugar de Goyo, anteriormente la mascota oficial del equipo era un puma real, quien estaba presente en cada partido como locales. (EFE/Jorge Torres)

Tras el lanzamiento de Goya, la nueva mascota de Pumas Femenil, ya son varios los símbolos que han formado parte de la identidad del equipo universitario, donde destaca el puma real que rugía en cada uno de los partidos.

Origen del apodo “Pumas”

(GRACIELA LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM)
(GRACIELA LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM)

La historia de la UNAM y el fútbol americano está entrelazada desde sus orígenes, siendo en este deporte donde surgió el apodo “Pumas” que hoy distingue a todos los representativos auriazules.

Entre 1942 y 1946, el coach Roberto “Tapatío” Méndez acuñó el mote al ver en sus jugadores la fuerza, agresividad, valentía, rapidez e inteligencia de un puma.

En 1947 debutó la primera cachorra, un ejemplar diminuto presentado en el Estadio Olímpico durante el clásico de fútbol americano, nombrada Casti en honor a Guillermo Castilleja.

Casti alternó su vida entre la universidad y el Zoológico de Chapultepec, reapareciendo en eventos clave hasta su retiro en 1954, en el duelo Poli-Universidad. En 1959, Luis Rodríguez “Palillo” trajo un nuevo puma bautizado en su honor, que falleció en 1965 y hoy se exhibe disecado en el Salón de la Fama del Fútbol Americano.

Le siguió Ulises, quien permaneció hasta 1772, siguiendo la tradición puma.

Evolución de la Familia Puma en la UNAM

(Pixabay)
(Pixabay)

En 1984 llegó Pibe, un puma argentino decomisado en aduana, que residió en el Zoológico de Aragón antes de mudarse al CEPIPSA de la FMVZ. Allí formó pareja con Maya, propiedad de los hermanos Gurza; su primera camada en 1988 incluyó a Milú y Vendi, nombres mixtecos.

Al año siguiente intercambiaron a la dupla por Toshka, una hembra de cuatro años.

Pibe y Maya procrearon más crías antes de partir al Zoológico de Aragón; Elmer, de la segunda camada, representó a la UNAM de 1990 a 1998, donado luego a un programa en Querétaro.

La última en hacer su aparición en un partido de los Pumas fue Iyari, pero a partir de entonces el club ha apostado por mascotas que sean peligrosas que un puma real.

Las botargas de la institución

(REUTERS/Henry Romero)
(REUTERS/Henry Romero)

Desde inicios de los 90, el Club Universidad Nacional anhelaba una botarga que entusiasmara a la afición adulta y conectara especialmente con los niños.

Varios prototipos se descartaron: unos evocaban mascotas hogareñas, otros resultaban excesivamente feroces y carecían de encanto.

El proyecto resurgió en 1999 con un patrocinador bancario, que refinó el emblema original dotándolo de expresividad: fiero pero adorable. Por su obvio parecido al apodo tradicional, lo bautizaron Goyo.

Debutó el 5 de marzo de 2000, coincidiendo con el retorno auriazul al Estadio Olímpico Universitario tras diez meses de paro estudiantil. Desde ese 2-1 sobre Tecos, Goyo anima cada compromiso y participa en iniciativas sociales de la UNAM.

Recientemente se creó su versión para el equipo femenino con nombre de Goya, una mascota que fue diseñada por los integrantes de la comunidad de la UNAM.