Un aromatizante casero se prepara al hervir hojas de eucalipto y cáscara de limón en agua, un método que documenta la extensión de la Universidad Estatal de Kansas como alternativa a los productos comerciales.
El proceso completo toma entre 15 y 20 minutos y lo realiza cualquier persona con una olla y un colador.
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La combinación funciona porque ambas plantas concentran aceites aromáticos en sus hojas y cáscara, liberados por el calor del agua hirviendo.
Cómo preparar el aromatizante casero, paso a paso
El primer paso consiste en colocar un litro de agua en una olla junto con un puñado de hojas de eucalipto y la cáscara de dos o tres limones. El segundo paso lleva la olla a fuego medio hasta que suelte el hervor.
El tercer paso reduce la flama para mantener un hervor suave durante ocho a diez minutos, tiempo en el que el vapor libera los aceites de ambos ingredientes hacia el ambiente.
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El cuarto paso retira la olla del fuego y deja enfriar el líquido antes de colarlo y verterlo en un atomizador de vidrio para su aplicación posterior.
Cómo aplicar el aromatizante sin dañar superficies ni telas
El líquido colado se rocía en el aire a una distancia de entre 20 y 40 centímetros de la superficie, evitando aplicarlo de forma directa y prolongada sobre un mismo punto.
Esa distancia previene manchas en telas y evita que el líquido se concentre en un solo sector del ambiente.
Sobre textiles como cortinas, cojines o ropa de cama, conviene aplicar el aromatizante después de lavarlos y con las telas ya secas, porque el aroma se fija mejor en superficies limpias.
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En textiles delicados como seda, gamuza o cuero no se recomienda su uso sin antes probar en una zona poco visible.
Recomendaciones para conservar correctamente el aromatizante
La ausencia de alcohol o vinagre en esta preparación reduce el tiempo de conservación del líquido.
Por esa razón conviene elaborar cantidades pequeñas, suficientes para un uso de tres a cinco días, y guardar el atomizador en refrigeración cuando no esté en uso.
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Sacudir el frasco antes de cada aplicación es necesario porque los compuestos aromáticos del eucalipto y del limón tienden a separarse del agua con el paso de las horas.
Un frasco de vidrio oscuro, en lugar de uno transparente, retarda la degradación de esos compuestos frente a la luz directa.
¿Por qué hervir hojas de eucalipto y cáscaras de limón libera su aroma?
Los aromatizantes comerciales no eliminan los malos olores: los tapan con otro aroma o adormecen temporalmente el olfato con una capa de aceite, según explica la Oficina de Extensión del Condado de Johnson, perteneciente al servicio de investigación y extensión de la Universidad Estatal de Kansas.
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Como alternativa, el documento —firmado por la agente de extensión Denise Dias— recomienda hervir hierbas o especias en agua.
El calor hace que sus aceites naturales se evaporen junto con el vapor y perfumen el ambiente sin usar productos químicos.
Ese mismo principio aplica al hervir eucalipto y limón: el vapor libera los aceites de ambas plantas hacia el aire de la habitación.
De dónde viene el eucalipto y por qué huele a mentol
El género Eucalyptus agrupa más de 680 especies de árboles y arbustos originarios en su mayoría de Australia, según describe la Real Sociedad de Horticultura (RHS) del Reino Unido en su portal oficial.
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La especie Eucalyptus globulus, la más asociada a uso doméstico y aromaterapia, es de crecimiento rápido y puede superar los 30 metros de altura.
En México, las especies de eucalipto más utilizadas son el Eucalyptus globulus y el Eucalyptus camaldulensis, conocido como “eucalipto rojo”, de acuerdo con la Comisión Nacional Forestal.
Ambas especies se emplean en plantaciones forestales del país y comparten la composición aromática rica en aceites esenciales que las hace útiles para preparaciones caseras.
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La RHS describe su follaje como “altamente aromático”, con hojas jóvenes de tono azul plateado y hojas adultas alargadas con forma de hoz.
El aroma de las hojas se describe como “similar al mentol”, una nota fresca y penetrante que caracteriza a todo el género.
El limonero, un árbol con siglos de historia y aroma cítrico
El limonero es un arbusto o árbol pequeño que alcanza hasta 4 metros de altura, con ramas espinosas y hojas ovaladas de color verde oscuro brillante, de hasta 10 centímetros de largo, según la ficha de la RHS.
La institución lo describe como un híbrido antiguo derivado de varias especies silvestres.
La RHS clasifica al limonero dentro del género Citrus, caracterizado por hojas simples, coriáceas y aromáticas, con flores blancas fragantes que preceden a los frutos amarillos.
Esa concentración de aceites en la hoja y en la cáscara del fruto es la que libera el aroma cítrico característico al entrar en contacto con el calor.
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