El consumo de productos del mar como camarones, pescados y mariscos es común en la dieta de millones de personas.
Sin embargo, quienes viven con hipertensión arterial deben tomar en cuenta varios factores antes de incluir estos alimentos en su alimentación cotidiana.
Diversos estudios y recomendaciones médicas ofrecen pautas para aprovechar los beneficios de estos alimentos sin poner en riesgo la salud cardiovascular.
Beneficios nutricionales de los productos del mar
De acuerdo a la revista Healthline, los pescados y mariscos aportan proteínas de alta calidad, grasas saludables y una amplia variedad de vitaminas y minerales. Entre los principales nutrientes destacan los ácidos grasos omega-3, conocidos por su capacidad para favorecer la salud del corazón y reducir la inflamación.
- Salmón: Es uno de los pescados más recomendados por su alto contenido de omega-3. Se sugiere prepararlo a la parrilla, hervido o al horno, sin agregar sal, para aprovechar sus beneficios sin aumentar el riesgo de hipertensión.
- Tilapia: Bajo en grasas y rico en proteínas, es una opción fácil de preparar y adecuada para quienes buscan mantener una dieta equilibrada.
El sodio, un aspecto clave en la hipertensión
Uno de los mayores retos para quienes padecen presión arterial alta es el control del sodio en la dieta. El exceso de sal puede elevar la presión y aumentar el riesgo de complicaciones cardiovasculares. Por ello, la recomendación general es mantener la ingesta diaria de sodio por debajo de 1500 mg, especialmente en pacientes con hipertensión.
- Al cocinar pescados y mariscos, se recomienda evitar la sal y optar por hierbas aromáticas o jugos cítricos para dar sabor.
- El eneldo, laurel y el jugo de limón son alternativas adecuadas para realzar el sabor sin comprometer la salud.
Consumo de camarones: moderación y riesgos
El camarón es un marisco muy popular, pero contiene niveles elevados de colesterol si se compara con otros productos del mar. En 100 gramos de camarón puede encontrarse una cantidad de colesterol semejante a la de un huevo. Para personas con presión arterial alta, el principal riesgo no proviene del colesterol, sino del contenido de sodio al que suelen estar asociados los camarones en preparaciones comerciales o procesadas.
- Se recomienda consumir camarones en cantidades limitadas, preferentemente preparados en casa sin añadir sal ni salsas ricas en sodio.
- Recetas como camarones salteados con jengibre fresco pueden resultar opciones ligeras y saludables.
Precauciones con cangrejo y mariscos de caparazón duro
El cangrejo y otros mariscos suelen servirse con salsas, mantequilla o mayonesa, productos que incrementan el contenido de sodio y grasas saturadas del platillo. Además, la dificultad para limpiar y preparar estos alimentos en casa puede llevar a optar por versiones procesadas o enlatadas, usualmente altas en sal.
- Para una dieta baja en sodio, lo ideal es evitar salsas preparadas y preferir condimentos naturales.
- Es importante leer las etiquetas de los alimentos enlatados y elegir opciones reducidas en sodio.
El papel del pescado enlatado en la dieta
El pescado enlatado, como el atún o las sardinas, puede ser una alternativa práctica y nutritiva. Sin embargo, estos productos pueden contener altos niveles de sal, dependiendo de la marca y el método de conservación.
- Se aconseja elegir pescados enlatados en agua y con bajo contenido de sodio.
- Leer las etiquetas nutricionales es fundamental para garantizar que el alimento se ajusta a las necesidades de la dieta para personas con presión arterial alta.
Recomendaciones para personas con presión arterial alta
Las personas con hipertensión o presión arterial alta pueden beneficiarse del consumo de pescados y mariscos, siempre y cuando sigan ciertas recomendaciones:
- Limitar el consumo de alimentos preparados con sal añadida.
- Preferir la preparación al vapor, a la plancha, al horno o hervidos, sin frituras ni salsas comerciales.
- Consumir pescados ricos en omega-3 varias veces por semana.
- Moderar el consumo de camarones y mariscos altos en colesterol y sodio.
- Consultar regularmente con un profesional de la salud para adaptar la dieta a las necesidades individuales.
Consideraciones finales
El consumo de pescados y mariscos puede formar parte de una alimentación saludable para personas con presión arterial alta, siempre que se elijan preparaciones bajas en sodio y grasas saturadas. La clave está en la moderación, la selección de ingredientes naturales y el seguimiento de las recomendaciones médicas para mantener el control de la presión arterial y reducir riesgos a largo plazo.