La vitamina A es un nutriente esencial para el funcionamiento del organismo y juega un papel clave en la prevención de diversas enfermedades.
Su aporte adecuado contribuye a mantener la salud visual, fortalecer el sistema inmunológico y favorecer el desarrollo infantil.
Diversos estudios han demostrado que una dieta rica en vitamina A puede reducir el riesgo de desarrollar diferentes padecimientos. Tal como te contamos a continuación.
Qué enfermedades ayuda a prevenir la vitamina A
La vitamina A desempeña un papel fundamental en el organismo y contribuye a la prevención de diversas enfermedades y trastornos. De acuerdo con información del Instituto Nacional de Salud, su consumo adecuado puede ayudar a prevenir los siguientes padecimientos:
- Ceguera nocturna y xeroftalmia: La vitamina A es esencial para la salud ocular y la función visual, previniendo la ceguera nocturna y la sequedad extrema de la córnea (xeroftalmia), que pueden conducir a la ceguera irreversible, especialmente en niños.
- Infecciones respiratorias y diarreicas: Refuerza el sistema inmunológico, reduciendo el riesgo y la gravedad de infecciones respiratorias y gastrointestinales, sobre todo en niños pequeños.
- Desnutrición y retraso en el crecimiento: Favorece el desarrollo y el crecimiento adecuados en la infancia, ayudando a prevenir retrasos causados por deficiencias nutricionales.
- Complicaciones del embarazo: En mujeres embarazadas, la vitamina A contribuye al desarrollo fetal y puede reducir el riesgo de complicaciones obstétricas derivadas de su déficit.
- Problemas de piel: Su función en la regeneración celular ayuda a prevenir afecciones cutáneas como sequedad, descamación y algunas formas de acné.
Un aporte suficiente de vitamina A es clave para preservar la visión, fortalecer las defensas y mantener la integridad de la piel y las mucosas.
Cuáles son las mejores fuentes de vitamina A
Las mejores fuentes de vitamina A se encuentran tanto en alimentos de origen animal como vegetal. Se presenta en dos formas principales: retinol (vitamina A preformada, de origen animal) y carotenoides (provitamina A, de origen vegetal, principalmente betacaroteno).
Alimentos de origen animal (retinol)
- Hígado de res, cerdo o pollo: Es el alimento más rico en vitamina A.
- Aceite de hígado de bacalao: Fuente concentrada de retinol.
- Leche entera y productos lácteos: Quesos, mantequilla y yogur.
- Huevos: Especialmente la yema.
- Pescados grasos: Como el salmón y el atún.
Alimentos de origen vegetal (carotenoides)
- Zanahoria: Alta concentración de betacaroteno.
- Camote (batata, boniato): Rico en vitamina A.
- Espinaca y otras verduras de hoja verde oscura: Aportan cantidades significativas.
- Calabaza: Buena fuente de carotenoides.
- Mango, papaya, melón y albaricoque: Frutas de color naranja o amarillo.
El cuerpo convierte los carotenoides de los vegetales en vitamina A según sus necesidades. Incluir ambos tipos de fuentes en la dieta contribuye a cubrir los requerimientos diarios de esta vitamina.