La selección adecuada de alimentos puede contribuir de manera decisiva en el control de la glucosa y la protección de la salud ocular en personas con diabetes.
Según datos de la revista estadounidense Healthline, la relación entre dieta y complicaciones visuales, como la retinopatía diabética, adquiere relevancia ante la alta incidencia de este trastorno, que afecta a más de la mitad de quienes viven con diabetes en algún momento de su vida.
El papel de la dieta en la prevención y manejo de la retinopatía
De acuerdo con dicha publicación, mantener los niveles de glucosa dentro de los parámetros recomendados y lograr una hemoglobina A1C cercana al 7% reduce el riesgo de complicaciones asociadas con la diabetes, incluida la retinopatía diabética. La alimentación forma parte de los pilares fundamentales para alcanzar este objetivo.
La Asociación Americana de Diabetes (ADA, por sus siglas en inglés) resalta la importancia de una dieta equilibrada en el manejo diario de la enfermedad, aunque advierte que no existe garantía absoluta de que las elecciones alimenticias prevengan todas las complicaciones. Sin embargo, investigaciones científicas han documentado que ciertos alimentos favorecen tanto el control glucémico como la reducción del estrés oxidativo en el tejido ocular.
Alimentos clave para la protección ocular
La evidencia presentada por Healthline indica que los siguientes grupos de alimentos muestran asociación con un menor riesgo de desarrollo o progresión de la retinopatía diabética:
- Pescados grasos: El salmón, la caballa, las sardinas, el arenque y el atún representan fuentes principales de ácidos grasos omega 3 de cadena larga. Un estudio citado por Healthline identificó que consumir al menos 500 miligramos diarios de omega 3, lo que equivale a dos o más porciones semanales de este tipo de pescado, se asocia con una reducción de hasta el 60% en el riesgo de retinopatía en personas con diabetes tipo 2.
- Vegetales de hoja verde: La espinaca, el kale, la berza, la acelga y el brócoli destacan por su contenido en luteína y zeaxantina, dos carotenoides con propiedades antioxidantes que protegen la mácula y la retina. Estos nutrientes pueden retrasar la progresión de la enfermedad hasta por cinco años.
- Frutas frescas: Naranjas, mangos, zanahorias, moras, arándanos y uvas aportan compuestos antioxidantes y fibra. Su consumo regular, dentro de dietas bajas en grasa y con restricción calórica, disminuye el riesgo de complicaciones oculares.
- Semillas y frutos secos: Semillas de lino, chía y nueces ofrecen alternativas vegetales de ácidos grasos omega 3 para quienes buscan diversificar su dieta.
La dieta mediterránea, un modelo de referencia
Numerosos estudios analizados por Healthline y la ADA coinciden en que la dieta mediterránea se asocia con beneficios tanto en la prevención de enfermedades cardiovasculares como en el manejo de la diabetes. Este patrón alimenticio se caracteriza por la abundancia de frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos, semillas y aceite de oliva.
En un estudio realizado en más de 3.600 personas con diabetes tipo 2, la dieta mediterránea enriquecida con aceite de oliva virgen extra mostró un efecto protector frente a la retinopatía diabética. El aceite de oliva, rico en ácido oleico, contribuye a la reducción de la inflamación y la mejora de la sensibilidad a la insulina.
Vitaminas y micronutrientes en la salud ocular
Las personas con diabetes pueden presentar deficiencias de vitaminas y minerales clave para la función visual. La vitamina A, presente en zanahorias, batatas, espinaca y melón cantalupo, favorece la salud de la superficie ocular y la visión nocturna. Una revisión publicada en 2020 destaca el papel potencial de las vitaminas A, B, C, D y E, además de minerales como el zinc y el cobre, en la prevención de la retinopatía. No obstante, la ADA advierte que los suplementos solo resultan útiles si existe una deficiencia comprobada.
Guía práctica para la planificación de comidas
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan el método del plato para estructurar las comidas en personas con diabetes. Esta estrategia consiste en:
- Destinar la mitad del plato a vegetales sin almidón.
- Reservar un cuarto del plato para proteínas magras.
- Completar el resto con cereales integrales o alimentos ricos en almidón.
Factores genéticos y límites de la dieta
A pesar de los avances en la investigación, el desarrollo de complicaciones de la diabetes, como la retinopatía, no depende exclusivamente del control glucémico ni de la dieta.
La recomendación principal es consultar siempre con un equipo médico especializado antes de realizar cambios alimenticios o incorporar nuevos suplementos.
El autocuidado y la consulta médica, pasos esenciales
El autocuidado, basado en la alimentación saludable y la monitorización regular, contribuye a preservar la visión y evitar el avance de la retinopatía diabética. La importancia del diagnóstico oportuno y el seguimiento por parte de especialistas en diabetes y oftalmología, dado que en etapas tempranas la enfermedad puede cursar sin síntomas.
La integración de alimentos como pescados grasos, vegetales de hoja verde, frutas frescas y la adopción de la dieta mediterránea, junto con un control médico adecuado, constituye una estrategia respaldada por la evidencia científica para el cuidado de la salud ocular en personas con diabetes.