Por qué el sarampión reaparece en México y qué lo causa

La República Mexicana es el país con mayor número de contagios en América durante los primeros dos meses del año

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El sarampión registra más de
El sarampión registra más de 7 mil casos y 27 muertes en México durante los primeros dos meses de 2026, según la Secretaría de Salud. | (Crédito: Jesús Áviles/Infobae México)

El repunte de casos de sarampión en México ha encendido las alarmas sanitarias, según advirtió la Secretaría de Salud, que ha reportado durante los primeros dos meses del 2026 más de 7 mil casos y 27 decesos, con especial afectación en menores de edad y personas con un sistema inmunitario debilitado.

Este escenario, que pone en riesgo la contención de enfermedades prevenibles, es consecuencia de una baja en las coberturas de vacunación, fenómeno señalado por el epidemiólogo Pablo Francisco Olivia Sánchez en Semanario UAM.

El especialista señala que México interrumpió la transmisión autóctona del virus del sarampión en 1995, pero el descenso progresivo de la vacunación, ahora, amenaza con restablecer las cadenas de transmisión viral.

¿Por qué hay un repunte de sarampión? “El brote actual no puede entenderse como un fenómeno repentino ni aislado; se trata del resultado de una disminución progresiva en las coberturas de vacunación por varios años”, apuntó Olivia Sánchez.

El sarampión se considera una
El sarampión se considera una de las enfermedades más contagiosas, capaz de generar hasta 18 contagios a partir de un solo caso en personas susceptibles.| (Crédito: Secretaría de Salud)

El epidemiólogo explicó a Semanario UAM que la baja cobertura, que ronda actualmente el 71 %, queda lejos del umbral del 95 % necesario para que la enfermedad sea considerada bajo control:

“Antes de los años noventa, México alcanzaba coberturas cercanas al 95 % con esquemas completos de vacunación; ahora, de acuerdo con encuestas nacionales recientes, rondan el 71 %, muy por debajo del umbral necesario para considerar una enfermedad bajo control”.

Sarampión: virus propagable en México

Foto: (iStock)
Foto: (iStock)

Uno de los factores esenciales, para que en el país se encuentre con los índices altos de casos, argumenta Oliva Sánchez, es que el sarampión figura entre las enfermedades más contagiosas: un solo caso puede generar entre 12 y 18 contagios en personas susceptibles.

Esta elevada transmisibilidad obliga a mantener altos porcentajes de inmunización para evitar que el virus encuentre poblaciones susceptibles. El epidemiólogo subrayó: “Cuando no se alcanza la inmunidad de grupo, el virus encuentra condiciones ideales para propagarse, y eso es lo que estamos viendo”.

La vigilancia epidemiológica se realiza mediante el seguimiento de enfermedades exantemáticas —caracterizadas por erupciones en la piel— y la confirmación de los casos a través de estudios de laboratorio, lo que permite identificar las cadenas de transmisión en curso. Si bien muchos de los brotes recientes se han originado con casos importados, el mayor peligro se presenta cuando el virus llega hasta comunidades con baja protección inmunitaria.

El especialista alertó que el riesgo no solo afecta a los niños, ya que infantes, jóvenes y adultos sin esquemas completos o sin un historial vacunal confiable pueden también contraer la enfermedad y desarrollar complicaciones.

Entre las consecuencias graves del sarampión se encuentran la neumonía, diarrea, infecciones de oído, ceguera y hasta encefalitis, una inflamación del sistema nervioso central que puede provocar secuelas neurológicas permanentes.

Un trabajador de la salud
Un trabajador de la salud administra una dosis de la vacuna contra el sarampión afuera de un hospital público en la Ciudad de México, el miércoles 4 de febrero de 2026. (Foto AP/Marco Ugarte)

Otro de los elementos subrayados fue el impacto de la desinformación en torno a las vacunas. Aunque México no enfrenta una cultura antivacunas tan arraigada como otros países, la circulación de narrativas erróneas durante la pandemia de COVID-19 ha permeado tanto entre la población general como entre algunos trabajadores de la salud. Oliva Sánchez declaró: “La desinformación no solo afecta a la población en general; impacta en quienes deberían ser referentes de confianza. Combatirla requiere estrategias claras de comunicación”.

Respecto a las acciones urgentes, el investigador enfatizó la necesidad de mejorar la cobertura de las campañas de inmunización de manera uniforme, optimizar la distribución de vacunas, incrementar el financiamiento en salud pública y robustecer el monitoreo de casos importados; además, llamó a la población a vacunarse.