
Last Flag se entiende en segundos: dos equipos, dos banderas y una misión clara. Pero su gran acierto está en el primer minuto de cada partida, cuando cada grupo debe esconder su propia bandera antes de que empiece la acción. Esa pequeña decisión cambia todo. Ya no se trata solo de correr, disparar y capturar, sino de leer el mapa, anticipar al rival y descubrir qué lugar pudo parecerle “seguro” al otro equipo.
En mis partidas, lo más interesante no fue ganar duelos, sino interpretar pistas. Tomar una torre, descartar zonas, seguir a un enemigo que parecía saber demasiado o defender un punto sospechoso puede cambiar por completo el ritmo de la partida. Last Flag brilla cuando convierte una mecánica conocida en una especie de búsqueda táctica con explosiones, persecuciones y robos de último segundo.
PUBLICIDAD

Caos, estrategia y personajes con personalidad
El juego tiene una energía muy particular. Su estética de concurso televisivo retro le da identidad, y el elenco de personajes suma variedad con habilidades bien diferenciadas. Los personajes no solo son únicos en estilo y carisma, sino que también hay héroes de todo tipo: pensados para presionar, defender, distraer o moverse rápido por el mapa, y cuando el equipo se coordina, cada rol encuentra su lugar.
Lo mejor de Last Flag aparece cuando el caos se vuelve estrategia. Una buena jugada no siempre es matar más: a veces es distraer al rival, tomar una torre en el momento justo o ganar unos segundos mientras un compañero escapa con la bandera. En ese sentido, es un multijugador con ideas frescas y momentos muy memorables.
PUBLICIDAD
El problema es que esa misma fórmula depende mucho de la comunicación. Con amigos, Last Flag puede ser muy divertido. Con desconocidos, algunas partidas se sienten desordenadas, como si cada persona estuviera jugando a algo distinto. No es injugable, pero sí irregular.

Un debut prometedor, pero incompleto
La mayor debilidad de Last Flag es el contenido. Con pocos mapas y un elenco todavía acotado, la sorpresa inicial se agota más rápido de lo que debería. En un juego basado en esconder y encontrar banderas, aprender demasiado pronto los rincones posibles le quita parte del misterio. Aunque hay que reconocer que el diseño de niveles da en la tecla en encontrar el tamaño justo de los mapas: si fuesen gigantes, sería complicadísimo jugar a las escondidas; si fuesen muy pequeños, los aprenderíamos incluso más rápido.
PUBLICIDAD
También hay cuestiones de balance. Algunos personajes se sienten más útiles que otros, y ciertas habilidades pueden inclinar demasiado una pelea. No rompe la experiencia, pero sí genera momentos en los que una derrota parece menos producto de una mala decisión y más de una composición despareja. De hecho, en estas primeras semanas de juego se nota mucho el desbalance porque hay mucha gente nueva todavía probando personajes, justamente porque hasta no ser experto en un rol, uno necesita probarlos todos.
Por otro lado, Last Flag necesita jugadores reales, matchmaking activo y partidas constantes para funcionar a largo plazo. Es un juego honesto, sin una monetización agresiva, y eso se agradece muchísimo, pero en el multijugador actual se disfruta mucho más jugar con amigos u organizar alguna partida en el Discord oficial que meterte de lleno al solo queue.
PUBLICIDAD

Diversión y caos puro
Last Flag tiene una gran idea central y sabe ejecutarla con personalidad. Es accesible, rápido, simpático y bastante más inteligente de lo que parece a simple vista. Cuando todo encaja, deja partidas tensas, divertidas y con ese “una más” que todo multijugador busca.
Pero también se siente como un juego que todavía necesita crecer. Le faltan mapas, ajustes, variedad y una comunidad más grande para que su propuesta realmente despegue. Aun así, hay algo valioso en su enfoque: no intenta copiar exactamente a otros shooters competitivos, sino recuperar un modo clásico y darle una identidad propia.
PUBLICIDAD
Last Flag no es perfecto, pero sí tiene bandera. Solo necesita unos pequeños ajustes para que valga la pena seguir yendo a buscarla.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Embark activa en ‘The Finals’ un comentarista capaz de pronunciar tu usuario
La función Dynamic Commentary llegará en fase beta con la temporada 12, anunciada el 18 de octubre

Gang of Dragon, rival de ‘Yakuza’, queda cancelado tras el cierre de Nagoshi Studio
Su primer juego habría necesitado más de 44 millones de dólares adicionales para completarse

Phantom Blade Zero supera 4 millones de copias en sus primeras 72 horas
La cifra informada por S-GAME combina las ventas de ambas plataformas, sin un desglose individual

Simuladores, Esports y Fórmula 1: la experiencia que convocó a más de 300 fanáticos en Buenos Aires
El Gran Premio Shell reunió a aficionados del automovilismo en tres fechas clasificatorias y una final junto a 9z Globant. El campeón ganó un viaje para alentar a la Scuderia Ferrari HP en Las Vegas

‘Adorable Adventures’ llegará a Nintendo Switch 2 con la actualización ‘Family Fun’
La aventura del pequeño jabalí Boris debutará en la consola el 12 de noviembre con todo el contenido de Family Fun



