REVIEW | Mario Tennis Fever - El furor no siempre es mejor

El nuevo juego de Mario Tennis cumple, pero por muchos motivos, no logra ser mejor que su antecesor pero tampoco peor

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Mario Tennis Fever, de Nintendo.
Mario Tennis Fever, de Nintendo.

Nintendo ya se encuentra atravesando plenamente el primer año de lanzamientos de su Nintendo Switch 2. Esto trajo muchos tópicos a la conversación de manera diferente: las nuevas posibilidades, los third parties, los clásicos de Nintendo GameCube. Entre todo eso, se encuentra la renovación de algunas de sus franquicias. Sagas que Nintendo no suele aplicar dos veces en una misma generación y que ven a la Nintendo Switch 2 como una opción para salir al mercado nuevamente.

Una de ellas es Mario Kart, que con Mario Kart World fue el título de lanzamiento de la consola y buscó renovar una franquicia que hace más de 10 años no veía una entrega original. En la misma línea de la mezcla entre Mario y los deportes, aparece Mario Tennis Fever, la nueva entrega que pone raquetas en las manos de cada personaje del Reino Champiñón y nos ofrece una experiencia de tenis arcade hace casi tres décadas.

Mario Tennis Fever, de Nintendo.
Mario Tennis Fever, de Nintendo.

Mario Tennis Fever es, en esencia, un Mario Tennis. Con esto me refiero que a nivel jugable es otro paso más dentro de lo que Camelot viene formando hace años: un simulador de tenis que busca tener referencias al deporte real con las licencias necesarias para ser un videojuego con poderes, personajes ficticios y un condimento de party game que el deporte normal no tiene.

Más allá de esto, creo que esta experiencia busca separarse de las experiencias anteriores por dos principales fuertes: su enorme cantidad de contenido, y su nueva mecánica central. Una afecta a la jugabilidad, la otra a lo que puede significar la experiencia Mario Tennis Fever en general.

Mario Tennis Fever, de Nintendo.
Mario Tennis Fever, de Nintendo.

Mario Tennis Fever cuenta con las “raquetas furor” (como traducción del inglés Fever) como mecánica principal. Estas raquetas son independientes de cada uno de los personajes, ya que cualquier personaje puede usar cualquiera de ellas, y todas tienen una habilidad especial que afecta a la jugabilidad y que se va cargando a medida que hagamos golpes normales.

Estas habilidades especiales pueden afectar el entorno, como congelar la cancha al rival o posicionar llamas para que se queme al pasar, o también al efecto con el que le pegamos a la pelota o la potencia con la que podemos aplicar el golpe. Todos estos factores terminan logrando su cometido de hacer cada experiencia un poco única y terminan ampliando las posibilidades de estrategias para jugar a un juego que habitualmente no tiene una enorme cantidad de mecánicas para profesionalizar.

Mario Tennis Fever, de Nintendo.
Mario Tennis Fever, de Nintendo.

Esto me da el pie para el otro gran cambio respecto a entregas anteriores que es el contenido: todas estas raquetas, junto al enorme elenco de personajes (el más grande hasta el momento) se ddesbloquean jugando los distintos modos de juego. Si hay algo que no podemos criticar a Mario Tennis Fever es la enorme cantidad de opciones que hay a la hora de jugar.

Hay un modo historia, hay un modo de desafíos, hay torneos (las clásicas copas de este estilo de juego) y una enorme cantidad de opciones para jugar online, de manera profesional o distendida, y también partidos libres que hasta incluso tienen habilitado un “modo real” que nos rememora a Wii Sports y nos deja jugar como si tuviéramos la raqueta en la mano.

La mayor parte de estos modos cumplen su objetivo y terminan generando un ciclo de juego interno para desbloquear todas las opciones que es muy entretenido. Las copas son desafiantes y van subiendo el nivel de desafío cada vez más, la torre de desafíos es dinámica y ofrece distintos modos y todo el ecosistema online está bastante mejor que muchos otros juegos de Nintendo. En ese sentido, todo te promueve a jugar Mario Tennis Fever de muchas y diversas formas, lo que hace a esta experiencia como paquete algo mucho más amplio de lo que es como juego.

Mario Tennis Fever, de Nintendo.
Mario Tennis Fever, de Nintendo.

Digo la mayor parte porque justamente en el modo donde Mario Tennis Fever más se podía destacar, es donde más falla. Hace tiempo se viene pidiendo que esta franquicia tenga un buen y completo modo historia, y si bien históricamente todas las entregas han coqueteado con esto de una forma u otra, Mario Tennis Fever vendió desde su primer anuncio que este modo historia estaría incluído en la experiencia.

Un modo sumamente corto, de menos de cuatro horas, cuya primera mitad es meramente un tutorial de acciones y la segunda un boceto repetido de situaciones donde tenemos que llegar a un lugar, enfrentar al jefe de turno, e irnos al siguiente. Nada es muy divertido ni muy satisfactorio, y creo que a excepción del final, la mayor parte la sentí sumamente innecesaria. Parece un modo hecho sin ganas, y siendo el modo principal que se le ofrece al jugador, es lógico que la mayor parte de las personas que entren a este juego se lleven una primera impresión de decepción.

Mario Tennis Fever no es un mal juego y tampoco es una mala entrega de Mario Tennis, pero ciertamente no se siente un paso adelante respecto a Mario Tennis Aces que tenía un gran nivel en la consola anterior. Si bien obviamente hay cuestiones técnicas superiores, como el framerate o la resolución, gracias a la Nintendo Switch 2, tampoco se siente como un salto técnico que amerite una nueva entrega.

Mario Tennis Fever, de Nintendo.
Mario Tennis Fever, de Nintendo.

En medio de todo esto, no se puede dejar de lado el hecho de la enorme crisis económica que atraviesa tanto el mundo como la industria. Si bien se entiende que los $70 dólares de precio responden al “nuevo estándar” AAA que Nintendo puso para sus juegos de nueva generación, la sensación de que ese aumento de precio no corresponde a un subidón de calidad respecto del título anterior es inevitable.

Creo que tanto Mario Tennis Fever como Mario Kart World están en una situación similar. No son un paso atrás respecto a sus entregas anteriores, pero tampoco puedo afirmar que sean un paso adelante, lo cual es llamativo siendo ambos lanzamientos que vienen supuestamente a renovar la marca por muchísimos años más y deberían representar un salto de calidad.

A diferencia del juego de karting, que seguramente tendrá muchísimo soporte en el ciclo Nintendo Switch 2 y es un gran vendeconsolas constante, este juego tiene todos los números para ser lo que es y poco más. En ese sentido, creo que aún cumpliendo, Mario Tennis Fever podría haber sido mucho más de lo que es. Y eso sin tener en cuenta que, en este caso, el aumento al estándar de $70 dólares no se siente para nada justificado.

7
Ni mejor ni peorUn poco en sintonía con lo que pasó con Mario Kart World, este nuevo Mario Tennis no logra separarse ni expandir lo que hacen sus antecesores, dándonos un poco más de lo (bueno) que ya conocíamos.
Revisado en Nintendo Switch 2
Plataformas:
Nintendo Switch 2