Un empresario aseguró este martes que el acusado financista Ernesto Clarens hizo pedidos de dinero a cambio de ayudar con licitaciones y que decía tener llegada a funcionarios del Gobierno. El testigo, Jorge Cibraro, recordó que fue varias veces a ver al ahora arrepentido a su oficina en el microcentro porteño porque enfrentaban demoras en los pagos de las obras públicas, pero que nunca llegaron a un acuerdo.
El segundo testigo de la jornada, Juan Manuel Saavedra Vertiz, habló de “presiones” para no presentarse a una licitación.
El Tribunal Oral Federal 7 que juzga a la ex presidenta Cristina Kirchner reanudó este martes las audiencias en un tramo del juicio dedicado a escuchar a empresarios, muchos de los cuales estuvieron acusados durante la investigación pero después quedaron desvinculados con sobreseimientos.
En la audiencia del jueves último, Jorge Stocker contó ante el Tribuna Oral Federal 7 que según le refirió su suegro, luego de una licitación entre 2003 y 2004 comenzaron los reclamos desde el OCCOVI que conducía el acusado Claudio Uberti. Lo definió como “una imposición”.
Otros testigos coincidieron a la hora de hablar de presiones desde ese organismo como llamadas para obligarlos a echar a directivos de sus empresas, aunque negaron haber recibido pedidos de dinero.
En pocas líneas:
Testigo ratificó que Clarens le pidió dinero, al responder preguntas de la defensa del acusado
El testigo de la empresa ICF ratificó que el financista Clarens pidió dinero en reuniones para realizar gestiones y que además, ofrecía descontar certificados de obra. “Las dos cosas”, respondió ante preguntas del defensor Hugo Pinto.
Cibraro dijo no saber para quién era ese dinero, remarcó que nunca aceptaron la propuesta y que no supo si era una influencia “mentida”.
El segundo testigo de la jornada, Juan Manuel Saavedra Vertiz, habló de “presiones” para no presentarse a una licitación. También estuvo imputado en la investigación y luego fue sobreseído.
El empresario de la firma Costrumex refirió que recibieron llamados para bajarse de una licitación porque el Gobierno tenía como favorita a otra empresa.
“Nos hicieron requerimientos dinerarios”, declaró un empresario
El testigo Jorge Cibraro, de la empresa ICF, recordó al comenzar a declarar como testigo en una nueva audiencia del juicio que se reunió varias veces con el financista Ernesto Clarens por problemas y demoras en los pagos de obra pública.
“Las reuniones con Clarens fueron muy buenas, era un hombre muy empático, pero no pudimos llegar a ningún resultado concreto a pesar de que fui en muchas ocasiones”, contó y en ese marco refirió ante preguntas de la fiscal de juicio Fabiana León, que el ahora acusado financista “ofrecía ayudas en adjudicaciones y no tanto en adelantar los pagos porque nos había dicho dentro de lo posible”.
“Pero nos hicieron requerimientos dinerarios que nosotros no accedimos”, afirmó. Ante una pregunta de la fiscal, detalló que ese pedido provino de Clarens y que no supo para quién era ese dinero.
Por los dichos del financista, el testigo dejudco que tenía “relación con funcionarios de Vialidad”, pero “si en la realidad” los tenía dijo no saberlo porque “no accedimos a sus pedidos”.
El Tribunal que juzga a la ex presidenta Cristina Kirchner reanudó este jueves las audiencias en un tramo del juicio dedicado a escuchar a empresarios que estuvieron acusados durante la investigación pero después quedaron desvinculados con sobreseimientos.