Sergio Massa declaró este miércoles como testigo en el juicio de “Sueños Compartidos”, que tiene entre los acusados al exministro de Planificación Federal Julio De Vido y a los hermanos Schoklender, quienes fueron apoderados de la Fundación Madres de Plaza de Mayo.
Massa respondió preguntas sobre los proyectos de vivienda que se llevaron a cabo en Tigre mientras él era intendente, y reconoció que hubo incumplimientos que obligaron al Municipio a hacerse cargo de las obras que no terminó la Fundación.
El dirigente del Frente Renovador declaró bajo juramento ante el Tribunal Oral Federal N° 5, en Comodoro Py. Llegó minutos antes de las 10:30 y comenzó con su testimonio media hora más tarde.
En Tigre, la Fundación de las Madres ejecutó obras en los barrios Cina Cina, San Pablo y Villa Garrote. El primero se construyó desde cero, mientras que los otros fueron reurbanizaciones de asentamientos precarios, donde miles de familias vivían en estado de vulnerabilidad.
“Se demolían las viviendas del asentamiento y la misma gente del barrio construía las casas”, recordó Massa.
El dirigente tigrense evitó responder algunas consultas de las defensas y la Fiscalía sobre, por ejemplo, adelantos financieros a la Fundación y firma de convenios, ya que entre 2005 y 2011 -el período investigado- alternó en el cargo con el intendente interino Julio Zamora para asumir primero como jefe de Gabinete y luego como diputado nacional.
En su declaración, Massa ponderó la misión social que tenía el proyecto y valoró que “sin dudas tuvo un impacto positivo en la comunidad”, porque muchos vecinos “de vivir en casas de chapa con piso de tierra pasaron a tener un departamento”.
También recordó que Néstor Oyarbide, el fallecido juez que instruyó la causa, inspeccionó las obras en Tigre y estableció que el balance entre certificaciones, pagos y acopio de materiales, para ese momento, “estaba en equilibrio”.
A continuación, la Fiscalía le exhibió al excandidato a presidente un informe de avance de las obras de 2011 elaborado por Malena Galmarini, su esposa y entonces secretaria municipal de Políticas Sanitarias.
Ese documento concluyó, según expuso la acusación, que luego de haberse otorgado 26 certificados el proyecto de viviendas había avanzado apenas un 33.74%.
Fue entonces que Massa advirtió que “hubo incumplimientos” de parte de la Fundación y “a partir de eso fue que el Municipio decidió continuar las obras” con financiamiento propio.
No obstante, el exintendente no fue consultado respecto de qué irregularidades existieron puntualmente.
Massa aclaró que “posterior a mi salida en 2009 del Gobierno nacional”, no volvió a reunirse con funcionarios del Ejecutivo con competencia en el programa Sueños Compartidos, dado que “la relación había quedado muy tensa”.
Por último, admitió haberse reunido dos veces con los hermanos Sergio y Pablo Schoklender. La primera fue para que los hoy acusados le presentaran “lo que estaban haciendo y el trabajo de la Fundación” y la segunda vez “porque habían tenido alguna complicación con la secretaria de Política Sanitaria y Desarrollo Humano”, Malena Galmarini.
La causa
De Vido, los Schoklender, el exsecretario de Obras Públicas José López y otros cinco exfuncionarios están acusados por el presunto delito de administración fraudulenta a través de la construcción de viviendas sociales.
Según la acusación, que encabezan los fiscales Diego Velasco y Juan Argibay Molina, a través de Sueños Compartidos existió un desvío de más de 206 millones de pesos del Estado que debían destinarse a las obras.
Ese monto equivale a un 23% de los 748 millones de pesos que transfirió para las obras la Secretaría de Obras Públicas del Ministerio de Planificación Federal.
Además, las obras habrían sido adjudicadas directa e irregularmente a la Fundación Madres de Plaza de Mayo.
El caso tiene como particularidad una lista de testigos entre los que hay dirigentes de peso político. Antes que Massa, la semana pasada había declarado el expresidente Mauricio Macri.
El diputado Miguel Ángel Pichetto y los exgobernadores y actuales senadores Gerardo Zamora y Jorge Milton Capitanich también aportarán su versión de los hechos, aunque por escrito.
En la audiencia de este miércoles, luego de Sergio Massa, declararon como testigos los exdiputados Eduardo Amadeo, María Fernanda Reyes y Juan Carlos Morán.