Casación Federal habilitó el juicio oral contra un imputado que habría amenazado a la jueza Sandra Arroyo Salgado

El acusado pretendía apartar al juez que llevará adelante el debate oral. La Sala IV de Casación rechazó un recurso extraordinario de la defensa

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la jueza Arroyo Salgado (archivo Adrián Escandar)
la jueza Arroyo Salgado (archivo Adrián Escandar)

La Cámara Federal de Casación Penal declaró inadmisible el recurso extraordinario presentado por la defensa de uno de los acusados de haber amenazado a la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado. Se trata un planteo que había presentado el acusado José Damián Sofía contra el juez que debe juzgarlo. En la causa se investigan las amenazas que habría recibido la titular del Juzgado Federal 1 de San Isidro, mediante comunicación telefónica y de forma anónima, con el propósito de coaccionarla y así obtener una medida o concesión relativa a sus funciones judiciales.

Todo ocurrió en abril de 2018. “Este es un mensaje de Gustavo Sancho y su familia. Dígale a la doctora que esto no da para mas: o liberan a todos o a la jueza le va a pasar como a (Alberto) Nisman y a sus hijas como a Candela (Sol Rodriguez)”, decía uno de los ocho mensajes que llegaron a teléfonos fijos del Juzgado Federal N° 1 de San Isidro, a cargo de Arroyo Salgado, madre de los hijos del Fiscal Alberto Nisman.

Nisman estaba a cargo de la investigación por el atentado a la AMIA hasta que fue encontrado, con un tiro en la cabeza, el 18 de enero de 2015, en el baño de su departamento, unos días después de haber denunciado a la entonces presidenta Cristina Kirchner por encubrir a los iraníes prófugos en el atentado que voló la mutual judía el 18 de julio de 1994 y provocó la muerte de 85 personas.

El mensaje incluía el nombre de Gustavo Sancho, un hombre al que la jueza había investigado por narcotráfico y había sido mencionado en la causa por el crimen de Candela Rodríguez, la nena que había sido secuestrada y asesinada en 2011 en un crimen que sacudió a la política bonaerense y conmovió a la sociedad. Según la justicia, el móvil del secuestro de la menor fue un “ajuste de cuentas contra el padre (de Candela), por algún ilícito que este cometiera”.

Los llamados recibidos por Arroyo fueron denunciados penalmente y el fiscal federal de San Isidro Fernando Domínguez y el juez federal Lino Mirabelli lograron identificar a un sospechoso por esos llamados: José Damián Sofía, un hombre de la zona oeste implicado en el brutal homicidio de Christian “Gordo Tita” Quinteros, a quien torturaron ferozmente. Un mes después fue ejecutada su esposa, Anabella Blumetti.

Según la acusación, “el Tano” Sofía no solo amenazó a la jueza para que liberaran a Sancho sino que también buscó complicar a viejos enemigos. La jueza terminó alejándose de la causa contra Sancho. La justicia llegó a Sofía casi cuatro años después de las amenazas. Ahora irá a juicio. Lo acusan de “coacción doblemente agravada por resultar anónima y haberse dirigido contra un miembro de los poderes públicos con el propósito de obtener respecto de éste una medida o concesión”.

La defensa recusó al juez Daniel Omar Gutiérrez, integrante del Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nro. 1 de San Martín, quien intervendrá de manera unipersonal en el caso. El planteo fue rechazado pero la defensa apeló. Ahora los jueces Gustavo Hornos, Javier Carbajo y Mariano Hernán Borinsky, integrantes de la Sala IV del tribunal, volvieron a rechazar el recurso con miras a llegar a la Corte Suprema.

“El remedio extraordinario presentado no puede hallar viabilidad formal, por cuanto no se dirige contra una sentencia definitiva ni equiparable a tal por sus efectos (tal como lo exige el art. 14 de la ley 48). Es doctrina del Máximo Tribunal que, por regla, no procede el recurso extraordinario respecto de lo resuelto sobre planteos de recusación (cfr. Fallos: 328:897, entre muchos otros) ni se ha demostrado en el caso que corresponda excepcionar ese principio”, se sostuvo.