Sabag Montiel le escribió una carta al fiscal Luciani para decirle que Cristina Kirchner y Capuchetti lo tienen secuestrado

“Los medios de comunicación están inventando”, afirmó. También aseguró que la Vicepresidenta sobornó al padre de Brenda Uliarte para que nadie lo vea

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Sabag Montiel, antes del atentado

Fernando Sabag Montiel es el principal acusado del atentado a Cristina Kirchner. Fue la persona que le apuntó con una pistola en la cabeza en la noche del 1 de septiembre cuando la Vicepresidenta llegaba a su casa. Se mezcló entre los militantes y gatilló al menos una vez, pero la bala no salió. Desde esa noche está preso. Pero ni siquiera acepta hablar con su defensor oficial. Ahora, Sabag Montiel escribió una carta que consta en el expediente del intento de homicidio y está dirigida a Diego Luciani, el fiscal que pidió la condena contra la ex mandataria en la causa Vialidad. Allí, Sabag Montiel le dice al fiscal que está secuestrado por CFK y por la jueza María Eugenia Capuchetti, que Revolución Federal no tuvo nada que ver y que la titular del Senado sobornó al padre de su novia, Brenda Uliarte, para que nadie lo vea.

“Necesito que otros jueces intervengan en la causa, ya sean de su confianza, como Andrés Basso, Jorge Gorini, Julián Ercolini. Muchas gracias”, dice la carta firmada el 3 de marzo pasado en la cárcel de Ezeiza e incorporada al expediente la semana pasada, según confirmaron a Infobae fuentes judiciales. Basso y Gorini fueron los jueces que, junto a Rodrigo Giménez Uriburu, sustanciaron el debate oral por la causa Vialidad y condenaron a la Vicepresidenta a seis años de prisión. Ercolini fue el juez que instruyó esa investigación.

No es la primera vez que Sabag Montiel escribe de puño y letra al tribunal. Este medio ya había revelado en octubre pasado la extraña misiva en donde pedía que un dirigente de derecha, Hernán Carroll, se hiciera cargo de su defensa. La llamada pista Carroll se investigó en el expediente y no arrojó resultados. Tampoco es la primera vez que alude a Luciani. El día que el defensor oficial Juan Martin Hermida llegó a verlo antes de la primera indagatoria, Sabag Montiel reaccionó: “Yo quiero a Luciani”.

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El fiscal Diego Luciani

La nueva carta llega ahora cuando los investigadores ultiman los detalles para dar por cerrada la instrucción y mandar a juicio a Sabag Montiel, a Brenda Uliarte y a Nicolás Gabriel Carrizo, el jefe de los copitos. La pareja está acusada de ser los coautores del intento de homicidio agravado. Se enfrentan a una posible condena de 15 años de prisión. A Carrizo se lo señala como un partícipe secundario del ataque.

En sus indagatorias, Sabag Montiel no habló. Solo dijo que un grupo de “negros” le habían pegado al aprestarlo. Y que su novia no tenía nada que ver con el ataque. Pero al entrevistarse con un grupo de psicólogos, psiquiatras y médicos legistas, les dijo a los expertos: “El acto fue simple. Es más simple de lo que todos creen: no me dijo nadie. No tiene tanta mística, yo estoy muy tranquilo ahora”. Los encargados de su perfil criminalístico describieron a “Nando” como una persona llena de “pedantería” y “vanidad”. Es más: se siente Nelson Mandela por su condición de preso político.

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Pronunció frases como “ajusticiar a una chorra” y “provocar una reacción en el pueblo”, como una manera de justificar su accionar. Entre las conclusiones de los especialistas, está la de que Sabag no pensó en las consecuencias de lo que iba a hacer. Eso no le interesó. “Para mí estar acá es un aprendizaje para poder tener introspección y analizar. Esto es un aprendizaje”, dijo.

Ninguna de las palabras de Sabag Montiel en estas entrevistas tiene el valor de una declaración judicial. Sin embargo, servirán al Ministerio Público en un futuro juicio para pintar la personalidad del principal acusado. La defensa, sin embargo, observa. Todavía no jugó ninguna carta. Pero tiene bajo la manga el informe que hicieron dos psicólogas de la Policía Federal apenas el atacante fue detenido por militantes kirchneritas. Esa noche mostraba “ideas de tipo delirante” y un “relato confuso”.

Cristina Kirchner saliendo de su casa al dia siguiente del ataque (Gustavo Gavotti)

Tras un fallo de la Cámara Federal, la jueza María Eugenia Capuchetti instó a cumplir con esa orden, pero el fiscal Carlos Rívolo, que tiene delegada la investigación, le dijo que espera aún respuestas. Una de ellas es un posible peritaje sobre el teléfono secuestrado a Sabag Montiel, cuyo contenido se perdió en las primeras horas de su detención cuando la Policía Federal intentó esa misma madrugada posterior al ataque acceder y lo bloqueo, y el intento de la Policía de Seguridad Aeroportuaria terminó de resetearlo a modo fábrica.

“Señor fiscal Luciani”, dice en una letra difícil y apretada Sabag Montiel citando direcciones del Ministerio Público Fiscal que aparecen en internet pero que no se corresponden a la oficina del acusador en la causa Vialidad. “Soy Fernando Andrés Sabag Montiel, le escribo desde mi alojamiento en el pabellón A.O.C (Área de Observación Continua Desde el S.P.F 1 (servicio penitenciario Federal 1) de Ezeiza en el complejo penitenciario, le pido que dirija la revisión y recusación a la jueza María Eugenia Capuchetti en la causa CFP 2998/2022″, dijo.

“Tanto CFK como mis abogados como la jueza me tienen secuestrado y me quitaron el contacto con mis allegados. Ellos rompieron mi celular para estar incomunicado, desparecerme a mí y a Brenda Uliarte”, indica la misiva. También afirmó que “los medios de comunicación están mintiendo inventando una pobre historia”. Afirmó que su celular fue desbloqueado el 3 de septiembre por Brenda, es decir cuando él ya estaba arrestado, el teléfono en poder de la Justicia y ella aún no había sido detenida. “Ella sabe mi clave y lo rompieron en la PSA”.

Sabag Montiel también aseguró: “CFK sobornó a Leandro Uliarte, el padre de Brenda, para que nadie me vea. Le dieron una casa y dinero para callarnos y quiero que lo investiguen”. Denunció además que la PSA entró a su casa en el allanamiento y le robaron “equipos de música con complicidad” de la dueña de la casa donde alquilaba. “Me secuestraron tres automóviles”, afirmó. También dijo que “a Gabriel Carrizo le plantaron un arma como a Nisman” y “lo de Revolución Federal es un invento”. Fue ahí que pidió que otros jueces investiguen.

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